Seguimos aumentando las horas de sueño

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Muchas de vosotras me habéis pedido que siga explicando cómo aumentar las horas de sueño nocturno a nuestros bebés. Así que allá vamos.

Ya hemos conseguido que nuestro pequeño duerma doce horas divididas en tres tramos de cuatro horas cada una.

Ahora vamos a dar otro paso al frente y vamos a dividirlo sólo en dos tramos.

Si alguna empieza a hacerlo y el bebé se despierta mucho por las noches durante al menos tres o cuatro noches seguidas, que vuelva al paso anterior y espere un par de semanas para volver a intentarlo. Tenemos que tener en cuenta y muy presente que cada bebé es un mundo, y que no todos están preparados para hacer ciertos cambios a la vez.

La idea es la siguiente. Vamos a cambiar la toma de las 12 a las 2 de la mañana. Y haremos la siguiente toma a las 8. De este modo el bebé dormirá en tramos de seis horas y nosotros descansaremos mejor.

Imagino que a la mayoría de vosotras os pasa ya a estas alturas que el bebé no se despierta ni a las 12 ni a las 4, simplemente abre la boca cuando nota el contacto del biberón y se lo traga a buen ritmo y sin meter ni un ruidito. De hecho, Raúl en esas tomas no tenía ni un gas cuando le poníamos al hombro.

Si le estáis dando el pecho, que no es mi caso, imagino que os pasará semejante.

El truco para que esto funcione sobre todo los primeros días es darle en la toma de las 8 bastante leche. Evidentemente no vamos a embutir al niño/a, pero si normalmente le hacéis 150 ml de bibe, probad a hacerle 180 e insistid un poquito.

Quizá os parezca que estoy loca, pero yo se lo explico a Raúl mientras le doy el bibe. Le voy contando los cambios que vamos a hacer y que son mejor para él y por qué.

Supongo que no todo el mundo estará de acuerdo conmigo, como es lógico, pero sinceramente creo que es mejor para él, no sólo para nosotros. Al dormir más horas seguidas el bebé descansa mejor, y su estómago descansa también. El estómago de un bebé tarda aproximadamente 2 horas en digerir la leche, por lo que si os dais cuenta, trabaja alrededor de 12 horas al día, si el bebé como cada 4 horas, y apenas descansa dos horas entre digestiones.

Si el bebé duerme 6 horas seguidas entre tomas, evidentemente su estómago tiene más tiempo para descansar.

Si el bebé se despierta los primeros días a las 00.30 o 1, lo que es normal, le cogemos en brazos y le acunamos hasta que se duerma.

Ahora si os digo que le dormimos. ¿Por qué? Pues porque nos interesa que duerma hasta las 2, para que se acostumbre. Si le dejamos en la cuna para que se duerma solo como hacemos por la noche, el bebé simplemente se despertará más, no porque tenga hambre, sino porque sabe que le toca despertarse a esas horas.

Veréis que acunándole un poquito, el pequeño se quedará dormido en poco rato.

De este modo hemos reducido el número de tomas, ahora ya sólo le vamos a dar 5, así que no os sorprendáis si empieza a comer más en cada toma.

Perdonadme si os hablo siempre de biberones, pero es que en mi caso es lo que usamos. Si le dais el pecho el procedimiento es exactamente el mismo.

Los niños/as son listos/as, si les damos de comer 5 veces, llenan la tripita para no necesitar comer más.

Os aseguro que en nuestro caso, Raúl no ha llorado ni una noche con todo este proceso. Es cierto que tenemos una bendición de bebé, que no llora por nada, pero si hubiera pasado hambre, se por la experiencia de sus 10 primeros días de vida, que habría llorado como una magdalena.

De momento nosotros no hemos eliminado la toma nocturna. No recomiendan hacerlo hasta que el bebé tenga entre 4 y 6 meses y siempre como os digo, probando si el bebé está preparado.

Raúl cumple los 4 meses en 13 días, pero creo que esperaré un poquito más para intentarlo. Pero viendo cómo va aceptando los cambios de bien, no creo que tardemos demasiado.

Cuando lo haya hecho os lo cuento, y os explico cómo nos ha ido.

Y ya sabéis, aquí me tenéis para más peticiones y consultas.