Cuna y colchón: ¿cuál elegir?

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La cuna es para mi uno de los básicos más importantes, más que nada porque en cuanto el bebé nace lo que hace mayoritariamente es dormir.

 

He de reconocer que yo le dí muchas vueltas a qué colchón comprar. Al fin y al cabo el bebé pasa muchas horas tumbado sobre él, durante al menos su primer año de vida.

Yo me planteaba que debía ser un buen colchón para que no afectara a la formación de su espalda y esas cosas.

Pero después de mucho leer y mucho pensar me dí cuenta que no es así. El bebé pesa tan poquito que es imposible que deforme ni lo más mínimo el colchón por su peso, por lo que su espalda va a estar en la postura perfecta con cualquier colchón.

A no ser que penséis en mantener la cuna hasta que los niños sean mayores de esa edad (hay quien les mantiene en la cuna hasta los 4 años), el colchón a elegir no es algo muy importante.

Si decidís que vuestro pequeño se quede en la cuna hasta que sea mayorcito, entonces si que hay que mirar bien el colchón que vais a comprar, al igual que lo haríais para vosotros.

En ambos casos es importante que sea hipoalergénico y que transpire.

Los hay con un sistema antiaxfisia, lo cual me parece muy interesante y tranquilizador para las madres. Aquí tenéis un ejemplo, que para mi está muy bien en relación calidad precio.

 

Y respecto a la cuna, lo que nos convenció de comprar la nuestra fue que tenía tres alturas y que uno de los laterales se podía bajar, más que nada por comodidad. Pero no es necesario gastarse un dineral. Las tenemos desde a penas 100 €. Esta fue la que le compramos nosotros a Raúl y nos dio muy buen resultado.

 

También las hay más sofisticadas, con mueble y esas cosas. Son habitaciones muy bonitas que después se convierten en dormitorio infantil. Para nosotros se nos subía un poco de presupuesto, pero echadles un vistazo, son preciosas.


Nada más nazca el bebé las protecciones no son necesarias, pero más adelante, cuando empiece a moverse por la cuna las necesitaréis. Yo os recomiendo los tonos suaves para ayudar a conciliar el sueño de nuestros pequeños. Cuanto más acolchadito sea, mejor. Nosotros compramos este:

 

Y bueno, la ropa de cuna, a vuestro gusto claro está. Os recomiendo un protector de colchón impermeable. Pero que no sea muy plasticoso, para evitar que los bebés suden mucho por la noche y puedan quedarse frios.  Eso no os recomiendo que lo compréis por internet. Mucho mejor verlo y tocarlo antes de comprarlo.

Y con esto lo tenemos todo con respecto a la cuna. Espero seros de ayuda, cualquier duda ya sabéis donde encontrarme.

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Básicos de bebé: lo que necesitas tener

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Tengo muy cerquita unas cuantas amigas que en cuestión de meses van a ser mamás y todas me hacen la misma pregunta: ¿Qué cosas son necesarias para la llegada de un bebé?

Así que tanto para ellas como para todas las mamis que os encontréis en la misma situación va este nuevo post.

Hoy os haré un resumen rápido de las cosas que para mi fueron necesarias a la hora de traerme a mi pequeño a casa, vamos, los básicos de bebé.

Pero en las próximas semanas os iré contando de cada una de las cosas cual fue mi elección y el por qué.

Lo primero que os aconsejo a todas es que no permitáis que este tema os agobie. No pasa nada si hay algo que no tenemos o que nos falta por comprar cuando el bebé llegue. Para todo hay tiempo. Procurad que nada durante el embarazo os estrese, aún que se lo fácil que es decirlo y lo difícil que es a veces conseguirlo.

Para evitar todo esto, os recomiendo que os hagáis una lista con las cosas que creéis necesarias. Además porque es el modo de que llevéis un control sobre lo que ya tenéis, os va a dar o dejar alguien o lo que os van a regalar suegros, padres, hermanos, amigos…

Porque con la llegada de un bebé suelen llovernos regalos. Pero también mucha gente nos pregunta que necesitamos. Teniendo una lista podemos llevarlo todo bajo control y evitar así que este tema nos de quebraderos de cabeza.

Os pongo aquí la lista de las cosas que para mi fueron básicos:

  • Cuna y colchón
  • Ropa de cuna
  • Bañera
  • Termómetro para el agua
  • Carrito
  • Silla de grupo 0 para el coche
  • Intercomunicador
  • Bolsa para el carrito
  • Cojín de lactancia
  • Basura para pañales
  • Sacaleches
  • Biberones
  • Hamaca
  • Cambiador baño
  • Aspirador nasal
  • Pañales
  • Toallitas húmedas
  • Bodys (6 u 8)
  • Pijamas (6 u 8)
  • Crema corporal
  • Jabón baño
  • Toallas (2 o 3)
  • Saco cochecito
  • Chupetes
  • Crema para pezones
  • Sujetadores de lactancia
  • Manta
  • Esponja para el baño
  • Gasas para limpiar el cordón umbilical
  • Tijera de uñas

De todo esto, os cuento. La bolsa para el carro, los chupetes, el aspirador nasal, la basura para los pañales, la hamaca, el cambiador, el termómetro de agua… son cosas sin las que se puede sobrevivir durante unos días.

De hecho, la mayoría de esas cosas yo las compré después de que llegara mi bebé a casa.

En unos días os desglosaré cada una de las cosas, con las que a mi parecer son las mejores opciones y lo que decidimos nosotros para Raúl.

 

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Aborto diferido: ilusiones perdidas en un quirófano

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Hoy quisiera hablaros de lo que me sucedió hace poco más de un mes, sufrí un aborto diferido. Os cuento:

Como sabéis yo ya tengo un niño que actualmente tiene 22 meses. Estaba felizmente embarazada por segunda vez, ya de 17 semanas. La vedad es que estábamos muy ilusionados, no sólo mi marido y yo, si no también nuestro pequeño, Raúl, que en cuanto me veía sentada en el sofá no tardaba en levantarme la camiseta para hacerle pedorretas a mi barriga o para hacerle caricias.

Aquí tenéis mi barriga cuando estaba de 15 semanas.

Pedimos cita en un ginecólogo privado, porque en España en la seguridad social hasta la semana 20 no te dicen el sexo del bebé y además no dejan entrar en la consulta a otros niños y queríamos compartir ese momento con Raúl.

Así que para allá que fuimos con todas nuestras ganas de empezar a pensar nombres y que el embarazo, que hasta ese momento había estado en un segundo plano se volviera un poquito más real.

Pero poco tiempo duró la alegría. Nada más empezar la ecografía el ginecólogo me preguntó si había tenido sangrados y nos comunicó que el embarazo estaba interrumpido. El feto había muerto en la semana 15.

He de reconocer que me costó bastante entender lo que me estaba diciendo. Creo que gracias a la cara de mi marido lo comprendí, porque en aquel momento os prometo que me sentía como si el doctor me estuviera hablando en otro idioma.

En ese momento tuvieron que salir mi marido y mi hijo de la consulta y allí me quedé yo, sola, asimilando todo lo que el médico me iba diciendo, e intentando entender lo que había pasado: cuándo, cómo, por qué?

Después de que el doctor midiera por todos lados el feto y me diera un informe, salí de allí, hecha un mar de lágrimas y sin saber muy bien qué hacer en ese momento.

El siguiente paso que tenía que dar era ir al hospital, a urgencias para que me programaran el parto.

Así es, el parto. Dado el tamaño del feto, lo siguiente que tendría que hacer sería todo el trabajo de parto, la dilatación y la expulsión y después pasaría por quirófano para que me hicieran un legrado.

Y esto es lo que me explicaron en el hospital que me harían al día siguiente. Así que me fui a mi casa, con mi marido y mi hijo y mi falsa barriga.

El día en el hospital fue bastante más sencillo de lo que imaginaba. Me indujeron el parto poniéndome una medicación por vía vaginal y otra por vía oral. En cuanto empecé a sentir dolor de contracciones me medicaron para que no sintiera dolor. Y la verdad es que funcionó bastante bien porque en el proceso de dilatación me dormí unas cuantas siestas.

Una vez dilatada yo me negué a expulsarlo, así que lo sacaron en el quirófano.

He de decir que cuando desperté de la anestesia, que en mi caso fue general, me sentía totalmente liberada. Lo único que quería era que me dieran el alta y me dejaran irme a dormir a mi casa. Al fin y al cabo, salir de ese hospital significaría que todo aquello habría acabado.

Es cierto, que hasta al menos una semana después no me empecé a ver y a mirar. Pensad que yo hacía menos de año y medio que había dado a luz cuando me quedé embarazada, así que me salió mucha barriga y muy pronto. Y el mirarme y verme la barriga sabiendo que de ahí ya no saldría nada… era bastante duro.

Siempre he sido una persona fuerte y echada para delante, así que al cabo de unos días empecé a ver las cosas de otro modo. Obviamente quiero saber lo que ha pasado para evitar que vuelva a suceder, pero creo que la naturaleza es sabia y que si esta vez el feto no salió adelante sería por algo.

Todavía no me han dado los resultados de la necropsia, así que de momento no sabemos qué es lo que pasó exactamente. No se explicaban porqué mi cuerpo seguía alimentado y cuidando un feto muerto. Lo normal es que una vez muera nuestros cuerpos se pongan de parto para expulsarlo. En mi caso todo el resto estaba bien, tanto la placenta, como el líquido amniótico, el útero… Dentro de quince días se supone que nos lo explicarán y os lo contaré.

A todas las mujeres que estéis pasando por esto, ánimo. Es una experiencia dura y que por mucho que queramos nos deja tocadas. Pero de todo se sale y lo que no te mata te hace más fuerte.

Si necesitáis hablar de ello y queréis compartir vuestra experiencia, no dudéis en poneros en contacto conmigo.

 

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Ayudando a Dianna: aprendiendo a dormir la siesta.

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siesta

“Hola

Tengo un bebe de 5 meses. En las noches no hay problema se lo duerme en la cuna. Pero de mañana y de tarde para la siesta tengo q mecerlo y ya estoy cansada el lucha para tomar su siesta; q puedo hacer para cambiar de método?”

Dianna

 

Primero de todo bienvenida y  gracias por tu consulta, seguro que a las demás mamis les viene genial.

A nosotros  nos ha pasado igual durante mucho tiempo. Nos ha pasado hasta que nos dimos cuenta de que el fallo era nuestro y no de nuestro pequeño.

Lo más importante a la hora de que el bebé se eche las siestas, es que esté cansado y tenga sueño suficiente. Ya sabes, nos fijamos en los típicos síntomas : se frota los ojitos, está más quejica…

Una vez que el pequeño esté cansadito, le subes a su cuna, le das unos meneítos mientras le explicas que toca dormir la siesta y le dejas en su cuna.

Mientras no llore, déjale.

Si se pone a llorar, que sería lo normal al principio, entras, le coges y le calmas diciendole con palabras suaves y un tono dulce que tiene que dormirse, que es hora de descansar para luego poder seguir jugando.

Y haces esto tantas veces como sea necesario. Una vez calmado le vuelves a posar en la cuna.

Al principio puede que tengas que cogerle unas cuantas veces, pero te aseguro que vas a ver el cambio muy pronto.

Los bebés sólo necesitan saber lo que toca hacer y lo que esperamos de ellos.

Si tu bebé se duerme solito por la noche, es porque sabe hacerlo de sobra, sólo necesita saber que eso es lo que esperas que haga también durante el día.

Suerte, mucho ánimo y ya me contarás cómo te ha ido.

 

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Un año: celebrando su primer cumpleaños

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un año

 

Pues ha llegado el día. Raúl ha cumplido un año. Su primer año de muchos. Y supongo que como todas las madres del mundo, días antes me plantee que era lo más apropiado para la celebración de su día.

Con un año los niños son aún muy pequeños para entender lo que se celebra ni por qué hay tanta gente a su alrededor demandando su atención.

Así que lo más adecuado para esta edad es hacer la celebración lo menos “alterante” posible. Lo más adecuado es hacerla en casa del propio niño, ya que es un lugar en el que se siente seguro, en el que el pequeño está en su salsa.

Además es bueno que se vea rodeado de su familia más cercana: abuelos, tios y primos, y si tiene, de algún amigo conocido. Los peques estarán encantados de ser el centro de atención, pero siempre dentro de la seguridad de su casa.

Así que teniendo en cuenta todo esto, le organizamos un fin de semana familiar. Vinieron sus abuelos y sus tíos, los alojamos a todos como pudimos, sofás incluidos y nos preparamos para hacer barbacoas y comidas familiares.

Y lo cierto es que Raúl estuvo de lo más a gusto y muy entretenido todo el fin de semana.

Caminando de la mano de quien tuviera cerca en ese momento hasta agotarnos a todos.

Las despedidas el domingo fueron la peor parte para él, que creo que no entendía por qué se tenían que marchar. Con cada coche que arrancaba gritaba y llamaba a sus ocupantes. No llegó a llorar, pero yo creo que únicamente porque no es su estilo de queja.

En lo que al desarrollo se refiere, como os digo ya camina agarrado de la mano. Es más, si estás sentada y él quiere ir a algún lado, viene y te agarra del dedo y tira de ti  y te guia para que le lleves.

Ya hay situaciones en las que sin darse cuenta se queda de pie sin ningún apoyo hasta que se entera de que está él solo, y se sienta corriendo como asustado por si se cae.

Empieza a imitar palabras como galleta, adios, agua… pero vamos, que le entendemos por costumbre y porque señala.

Las noches van bien, casi todas las hace del tirón, salvo alguna que se despierta una o dos veces, pero lo justo para ponerle el chupete y tumbarle de nuevo.

Las siestas las está empezando a alargar. Ya sabéis que desde el principio las siestas de Raúl duraban 45 minutos de reloj (siempre hemos bromeado diciendo que era como si tuviera un despertador interno). Pues últimamente las duerme de una hora u hora y media.  Duerme dos siestas al día, una a media mañana, sobre las 11 u 11.30 y la otra después de comer, alrededor de las 15.

Ayer le pusieron las vacunas de los 12 meses y mañana nos toca ir al pediatra y me imagino que los cambios en la alimentación. Así que ya os contaré lo que nos toca meterle ahora.

 

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11 meses: sacando el terremoto que lleva dentro

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11 meses

Pues aquí estamos 11 meses después del nacimiento de nuestro hijo pensando en lo increíblemente rápido que se nos ha pasado el tiempo ahora que lo vemos desde aquí.

Raúl crece, rápido y bien. Ahí le podéis ver en la foto, explorando lo que pasa por la calle.

La ventana es uno de sus lugares favoritos, si por él fuera estaría mirando por ella horas.

Os cuento que ya gatea a toda velocidad, no hay quien le pare. Tenemos una urbanización sin construir detrás de casa y se la recorre entera gateando a todo lo que le da el cuerpo.

Así que es comprensible que cuando llegan las 21.00 de la noche el pobre esté tan cansado que caiga rendido. La verdad es que no creo que nosotros pudiéramos llevar su ritmo durante todo el día! Es increíble.

Sigue comiendo estupendamente, como siempre. Ya le hemos introducido el huevo y estamos deseando ir al pediatra a ver si nos deja darle para su cumpleaños una tarta de chocolate.

Lo de dormir, lo llevamos a temporadas. La verdad es que hasta no hace mucho dormíamos las noches del tirón, pero de un tiempo a esta parte se despierta un par de veces. Por lo que tengo entendido es algo normal, el sueño de los niños sufre cambios con su desarrollo. Además de que a temporadas los dientes vienen empujando, lo que hace que el descanso sea más complicado.

Pero bueno, ahora parece que el sueño se está volviendo a estabilizar y llevamos un par de noches durmiendo de nuevo del tirón.

Lo único, hemos tenido que poner unas cortinas en su habitación, porque a pesar de tener persiana, como ahora amanece muy temprano, le entraba luz hacia las 7 de la mañana y ya no había quien le explicara que todavía no era hora de levantarse.

Y el resultado ha sido estupendo. Volvemos a dormir hasta las 8 u 8.30 todos los días.

Por otro lado ya empieza a querer caminar. Se me agarra a las piernas y protesta hasta que consigue que me ponga a andar y viene agarrado a mi.
Si es por el podemos recorrernos la casa completa 5 o 6 veces si que se suelte.

Además esta semana ya ha aprendido a bajar las escaleras. Subirlas siempre le ha encantado, pero ahora cuando llega al piso de arriba empieza a bajarlas hasta que llega a abajo y vuelta a empezar.

Como os he contado en alguna entrada anterior, nuestra familia está formada por mi marido, Raúl, Balú (nuestro Boyero de Berna) y yo.

Hasta hace a penas un mes, la relación entre Raúl y Balú se limitaba a los lametazos que le pegaba Balú de vez en cuanto en los pies o las manos y a compartir gusanitos. Ahora eso ha cambiado. A día de hoy Raúl le mete los dedos en la boca, le tira de los mofletes, le tira del pelo, le da sus galletas cuando nos despistamos, le mete los juguetes en la boca… Es increíble ver como evoluciona su relación.
Al fin y al cabo son hermanos, y juegan como tal.

Aquí os dejo una foto para que veáis la maravillosa pareja que hacen.

Balú y Raúl

En un mes se me acaba disfrutar tan a fondo de mi pequeño, porque como os he contado empiezo a trabajar. Ya tenemos la niñera que se quedará con Raúl y Balú (tenerle en casa siempre es una tranquilidad para nosotros, a ver quien se va a atrever a hacerle nada malo al pequeño).

Así que el mes que viene os cuento cómo ha sido su fiesta de cumpleaños y mi vuelta al trabajo.

Hasta entonces seguiremos con otros temas que me vayáis sugiriendo.

 

 

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Técnica para superar la depresión post-parto: Parte 3

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parte 3

 

La semana pasada le pedí a YLL que cada mañana tirara una moneda al aire y si salía cara fingiera durante todo el día que su milagro había sucedido. Si por el contrario salía cruz, ella tenía el poder de decidir, si simulaba o no el milagro.

Aquí os dejo el enlace a la parte una y dos de la técnica que estoy siguiendo con YLL:

Depresión post-parto: Técnica para superarla. Parte 1

 

Técnica para superar la depresión post-parto: Parte 2

 

Y he aquí lo que me ha enviado YLL:

“Hola.

Esta semana la monedita tenía truco o algo así, únicamente 1 día me salió cara de resto fue siempre cruz. Aún así intente afrontar los días como si me hubiese salido cara. Y nada, unos días más complicados y otros muy buenos. Mi pareja me ve ya genial porque el día que no estoy tan bien o muy nerviosa se extraña, espero que eso sea buen síntoma, y yo me veo mejor, más positiva y con muchas ganas de jugar con mi niña. Siguen asustándome las mañanas, porque no sé cómo va a transcurrir el día, pero nada, me levanto, intento arreglarme lo más que puedo o que mi niña me deje, a ella la pongo monísima y nos vamos de paseo donde sea, y así pasó todo el día que casi no tengo tiempo de pensar en nada malo nada más que en estar bien con ella donde sea. Sigue atormentándome la idea de si la desición de volver a mi tierra fue la mejor, si hubiese estado mejor en Andalucía, pero ya bastante menos, lo pienso a ratos pero se me pasa, mi pareja me ayuda mucho a no seguir pensándolo.
Intentaré que mis días a partir de ahora sean siempre cara más que nada porque en un par de semanas empiezo a trabajar y quiero disfrutar de mi niña este tiempo lo más que pueda, intentare dejar mi montaña rusa fuera de servicio el más tiempo posible. Anoche casi no dormí y hoy estoy con ansiedad, pero no me afectara y ahora mismo estoy en una terracita tomando algo mientras mi niña duerme su siestita de 30 minutos y yo la miro que se me cae la baba de guapa que esCara sonriente con ojos en forma de corazónCara sonriente con ojos en forma de corazón

 

He de decirte YLL, que yo también veo una muy buena evolución en ti. Sinceramente, esta chica ya no tiene nada que ver con aquella que me escribió atormentada. Sigue así que lo estás haciendo genial. Se nota que te estás implicando mucho y que tienes muchísimas ganas de que todo esto pase a la historia.

Así que vamos a por la siguiente tarea.

Lo que quiero que hagas a continuación es imaginarte que han pasado 10 años. Estamos en 2026 y la depresión post-parto pasó a la historia hace muchísimo tiempo. Tu vida es maravillosa, tu hija está enorme y preciosa y todo te va estupendamente.

Quiero que le escribas una carta a las YLL de 2016, dándole consejos, explicándole las cosas que hicieron que todo fuera mejorando poco a poco, explicándole como es su vida en 2026…

Ánimo! que no es fácil. Pero échale imaginación.

 

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Hormonas, ¿por qué no os estáis quietas por favor?

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hormonas

Todas las mujeres después de dar a luz tenemos un revoltijo hormonal enorme.

Habitualmente se van regulando a medida que pasa el tiempo, y nuestro estado anímico vuelve a su estado normal.

Pero este no es el caso de un alto porcentaje de mujeres. Muchas veces las llamadas depresiones post-parto vienen causadas por las hormonas y por el descontrol que estas generan en nuestro cuerpo.

Os contaré mi caso, que seguro que sirve a otras mujeres para entender por lo que están pasando, y a mi me vendrá genial para desahogarme.

Tras el parto tuve una mala época. Durante al menos los dos o tres primeros meses de vida de mi pequeño mi estado de ánimo era horrible. Me daba miedo estar sola con el niño sobre todo cuando le tocaba dormirse sus siestas, porque suponían mucho tiempo de meneos y acunándole. Me producía mucho estrés la situación y al final se convertía en un círculo vicioso: cuanto más tensa estaba yo, peor se dormía Raúl, y cuanto más tardaba él en dormirse más tensa me ponía yo.

Fue por esto que decidí que mi niño se tenía que aprender a dormir solo si o si, y empecé con la técnica que os cuento en:

Aumentando las horas de sueño

y en:

Seguimos aumentando las horas de sueño

Una vez que todo empezó a parecerme bajo control me empecé a relajar y todo empezó a fluir. Supongo que también coincidió con que me empezó a bajar la regla, además de una manera muy regular (cosa que no era habitual en mi), por lo que entiendo que se me debieron de regular las hormonas.

Y todo iba bien hasta hace 3 meses. Para que os hagáis una idea, Raúl va a cumplir ahora 11 meses.

Como era normal hasta ese momento, me bajó la regla cuando me tocaba, pero no se me retiró.  Estuve sangrando 25 días seguidos, hasta que fui a la ginecóloga y me recetó unas pastillas para que dejara de sangrar.

Así que comencé el tratamiento y como ella predijo se me retiró el sangrado, pero sólo hasta el día en que dejé las pastillas, que volvió a empezar.

Por consejo de la ginecóloga volví a empezar el tratamiento de nuevo y esta vez si funcionó.
El problema es que funcionó tan bien, que no he vuelto a sangrar desde entonces.

Ahora acabo de terminar otro tratamiento hormonal para provocarme la regla de nuevo. Se supone que en un par de días debería empezarme el sangrado, así que expectante estoy.

Pero todo esto no tendría mucha importancia si yo me encontrara como una rosa, feliz como una perdiz. Pero no es así. Es algo que no entiendo, ¿por qué las hormonas sólo nos ponen de mala leche y nos hunden? ¿Por qué los cambios en nuestro estado de ánimo no son a mejor?

La situación es la siguiente, desde hace al menos mes y medio estoy enfadada todo el tiempo, con ganas de llorar, todo me sienta mal, no me soporto ni yo, no tengo ninguna gana de mantener relaciones sexuales con mi pareja…

Y sinceramente estoy harta de esta situación. Intento por todos los medios estar mejor, sonreir aunque muchas veces no me apetezca y ver el lado positivo a todo.

Hago grandes esfuerzos y aún así hay personas que me alteran más de la cuenta. Sin ir más lejos mi hermana. No es que hayamos tenido una relación perfecta nunca, somos muy diferentes y hemos chocado toda la vida en muchas cosas. Pero os aseguro que nunca me ha alterado tanto como me altera hoy en día. A penas nos vemos una vez al mes durante dos días, pero estos últimos meses verla se me hace muy cuesta arriba. Tanto que quiero hasta evitar los encuentros y como no puedo, lo que hago es evitar estar con ella o hablar demasiado con ella.

Se que son mis hormonas las que me sacan de quicio y me da mucha pena que sea precisamente con ella con la que lo pague.

Sólo espero que sea verdad eso que dicen de que a la tercera va la vencida y este tratamiento funcione y me regule, porque no me gusta nada estar así.

Así que si estáis pasando por algo parecido mucho ánimo. Os animo a que nos lo contéis, sienta muy bien desahogarse y además así sabemos que no somos las únicas que pasamos por esto.

 

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Técnica para superar la depresión post-parto: Parte 2

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tecnica
En la entrada anterior podéis leer el comienzo de la técnica para superar la depresión post-parto que estamos llevando a cabo YLL y yo.
En esa entrada podéis leer su primera tarea, en la que explica un poco su situación y como convive ella cada día con su “montaña rusa” sentimental.
Y esto que viene a continuación entrecomillado es su segunda tarea, es lo que ella ha contestado a la pregunta que le planteé ayer, que es la siguiente:
Supón que esta noche mientras estás durmiendo sucede una especie de milagro y todos estos malos pensamientos y sentimientos desaparecen, no como en la vida real, poco a poco y con esfuerzo, sino de repente, de forma milagrosa.
Como estás durmiendo no te das cuenta de que el milagro se produce. ¿Qué cosas vas a notar diferentes por la mañana que te haga darte cuenta de que este milagro se ha producido?
¿Quien sería la primera persona que lo notaría? ¿En qué?
“Me despierto temprano por la mañana mientras mi niña duerme. Tomamos café mi pareja y yo, juntos, y unas tostadas con tomate que nos encantan. Después de una ducha relajante y mientras él le da el bibe a mi niña me arreglo para salir que hace un día muy bueno. Me dejo el pelo suelto y me pinto los labios de rojo que nos gusta mucho a los 3 ( a mi niña le llama mucho la atención que le hable con los labios pintados ). Salimos a la calle y vamos a pasear por la playa que está a 2 minutos de mi casa y saludamos a los vecinos que me dicen lo bonita que es mi niña y que familia tengo. Almorzamos en un restaurante al que nos gusta mucho ir comemos berenjenas con miel y un pescadito muy bueno y una copita de vino afrutado que me encanta. Luego vamos a ver a mis padres que quieren con locura a mi niña y por la tarde vamos a una pastelería que hace unos dulces riquísimos y se vienen mis padres con nosotros. Después de este día de comilonas (que me encanta) nos vamos al gym mi novio y yo para hacer un poco de deporte, yo más bien de baile porque me encanta bailar y me hace estar más contenta aún. La niña se queda un ratillo con mi madre que la cuida de lujo y la niña se queda muy contenta. Para finalizar el día y después de la cena bañamos a la gordita y le damos su bibe y se duerme. Ahora es cuando mi novio y yo nos tumbamos abrazados en el sofá a ver una peli antes de irnos a dormir muy felices con nuestra bebe .”
YLL
A continuación va tu siguiente tarea YLL. Esta vez te va a costar más tiempo completarla.
Coge una moneda y ponla en la mesilla de noche, porque quiero que durante una semana, por la mañana al despertarte tires una moneda al aire.
Si sale cara, durante todo el día tendrás que fingir que el milagro ha ocurrido: que te levantes y desayunes con tu pareja, que te duches y te arregles, que te pintes los labios, que salgas de paseo… Todo. Lo único que te dejo es variar el lugar para comer. Jaja.
Si sale cruz, puedes elegir fingir el milagro o seguir con tu vida como hasta ahora.
Y quiero que vayas apuntando las impresiones de tus familiares y amigos, pero sobre todo las tuyas, las de tu pareja y las de tu pequeña.
Quiero que de aquí a una semana nos cuentes cómo te has sentido y en definitiva cómo te ha ido la semana.
Por supuesto, sabes donde encontrarme y estoy para resolver todas las dudas que te vayan surgiendo.
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Depresión post-parto: Técnica para superarla. Parte 1

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depresion
“Tengo una bebe de 4 meses y todo empezó hace como 2 años cuando mi pareja y yo decidimos (después de yo tener claro que nunca tendría hijos  ya que mi instinto maternal estaba bastante dormido) buscar un bebé, no sé bien si porque él sí que quería o porque casi todas mis amigas fueron teniendo bebes. Pues después de 1 año intentándolo al final me quedé embarazada. Mi pareja es de Andalucía y yo de Canarias con lo que me dieron un traslado en mi trabajo y me fui con él a vivir. Mi embarazo fue de pena, sola con él, ya que no tengo muchas amistades en Andalucía, mis hormonas revolucionadas echando de menos a mi familia, mis amigos ….náuseas desde el primer día hasta el mismo día que fui a dar a luz, reposo absoluto ya que mi bebe no subía de peso y yo en vez de subir bajaba, anemia, tensión bajísima, mareos constantes, en fin, un desastre que acabó en cesárea ya que mi niña no paraba de dar vueltas y no había manera de que se colocará. Pues doy a luz a mi hija (sin mi familia que no llegó a tiempo ) y una cesárea fatal ya que me dio infección de orina además nos dimos un buen susto al quinto día de estar ingresada porque mi niña que parecía agarrarse bien a mi pecho y comer se pasó 4 días sin comer nada porque no me subió leche y mi pobrecita se deshidrato y le bajo la glucosa y nos quedamos unos días más. Cuando salimos del hospital empezó una locura, mi pareja trabajando de 7 a 7, la bebe llorando 24 horas al día por el cólico del lactante, mi familia que después de 3 semanas se fue y yo con ansiedad, nervios y de todo yo sola todo el día con mi niña llorando, sin dormir día tras día y creo que ahí empezó mi declive. Aunque hoy me duela decirlo le gritaba a mi bebe ” calla ya ” luego lloraba por haberle gritado y así a cada rato. Una mañana que no podía más me saque un vuelo a mi tierra con mi familia, mi niña apenas tenía  25 días. Pero tenía que hacerlo ya que me estaba enfermando, no dormía , no comía, baje más de 15 kilos y allí me queede 2 semanas hasta que tuve que volver. Seguía fatal, llorando todo el día, en cualquier lugar, en la calle, en un restaurante comiendo, era algo que no podía controlar y así empezó mi ansiedad, mis nervios y empecé a pensar que yo no quería ser madre,que porque lo hice, que no quería esa vida y a darme miedo estar sola con la niña y a dejarla con su padre si lloraba ( mi pareja dejó su trabajo y ahora está parado porque yo era incapaz de estar sola con mi hija).
Fui al médico y me dijo que tenía depresión post-parto, me recetó antidepresivos y algo para dormir. Mi vida era un caos, sin poder estar sola con mi niña, tener pánico de su llanto, malestar porque mi pareja dejó su trabajo y yo de tener que incorporarme en el mío, en un lugar nuevo, con horarios de locura para cuidar de mi bebe, vamos que todo en contra, así que decidimos volver a mi tierra  al mismo trabajo de siempre. Esto es algo que me preocupa un poco, o más bien me da rabia ya que durante mucho tiempo solo quería irme fuera y cambiar un poco mi vida y tuve que tomar la decisión de volver sin estar bien o más bien estando fatal (no sé si habrá sido la mejor decisión pero ya no hay vuelta atrás)
A todo esto se une que mi niña no duerme prácticamente con suerte algún día 3 horas seguidas de resto  30 minutos en varias siestas durante el día. He visitado en 4 meses más de 8 pediatras y por fin este último me dice que mi chiquita tiene reflujo y por eso no duerme, a parte de ser una niña muyyyy activa.
Ahora mismo preparando una mudanza de locos a contrarreloj ya que empiezo en menos de 1 mes a trabajar, y levantándome cada mañana preguntándome si quiero esta vida, si hice bien, por qué me pasa esto a mí con lo que yo quiero a mi niña y sintiéndome culpable, todo el día llorando y pensando a cada instante que no quiero ser mamá , con ansiedad, mareos y dolor de cabeza constante ( una tortura ).Pensando en cómo es la vida, que es para estar feliz y estoy muerta de miedo y con mi cabeza loca dando vueltas ha todo.
He de decir que siempre he sido así en mi vida, la eterna infeliz, nunca me siento plena con nada y con mi cabeza dándole mil vueltas a todo, pero nunca pensé que me podría pasar esto con la maternidad. Quiero aclarar que quiero a mi hija más que a nada y que me la como a besos todo el día pero cuando me atacan los sentimientos negativos me da ansiedad y me pongo fatal. Necesito que esto termine ya y sentir lo buena madre que todos me dicen que soy, de ser feliz con mi familia y de sacar todo lo negativo de mi cabeza. Vivo en una montaña rusa, me levanto con ansiedad, sin ganas de despegar mi cabeza de la almohada, llorando y el estomago en un puño sin poder probar bocado, a medida que transcurre el día se me va aliviando y después vuelvo otra vez, llantos, tristeza, arrepentimientos y vuelta a empezar y así cada día. Con ganas de dormir y cuando me despierte ver que todo esto termino. Con la imperiosa necesidad de que las madres me digan que a ellas también les pasa, no se, un torbellino de emociones y sentimientos que no me dejan disfrutar de mi nueva vida ni de mi nueva familia. “
YLL
Lo primero de todo, explicaros a las lectoras que después de estudiar el caso de esta chica y de haberlo hablado con ella, voy a intentar ayudarla desde lejos.
El modo en que voy a hacerlo es a base de mandarle algunas tareas que ella irá haciendo lo mejor que pueda, con mi ayuda.
Por eso esta entrada se llama parte 1, porque vamos a ir publicando cada tarea y cada avance.
Ella se ha ofrecido a que lo hagamos públicamente, porque cree que puede servir de ayuda para otras madres que estén pasando por esto mismo o algo parecido.
Así que antes de nada, agradecerle a YLL lo que está haciendo. Se que no resulta sencillo contar todo esto, pero también se que es bueno para ti sacarlo.
Quiero que sepas que lo que te pasa es mucho más común de lo que imaginas. Hay muchas mujeres que pasan por esto los primeros meses, por no decir que hay pocas que no pasen por algo parecido.
Esta era su primer tarea, contarnos lo que le pasa y cómo se siente.
La segunda tarea que quiero que lleves a cabo YLL es la siguiente:
Quiero que escribas lo más detalladamente la respuesta a la siguiente cuestión que te voy a plantear.
Supón que esta noche mientras estás durmiendo sucede una especie de milagro y todos estos malos pensamientos y sentimientos desaparecen, no como en la vida real, poco a poco y con esfuerzo, sino de repente, de forma milagrosa.
Como estás durmiendo no te das cuenta de que el milagro se produce. ¿Qué cosas vas a notar diferentes por la mañana que te haga darte cuenta de que este milagro se ha producido?
¿Quien sería la primera persona que lo notaría? ¿En qué?
Espero tu respuesta.
Si alguna otra mami de las que me leéis estáis pasando por lo mismo o conocéis a alguien que lo esté pasando, no dudéis en poneros en contacto conmigo. Sería estupendo poder crear un grupo de apoyo para todas vosotras.
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