Nuevos cambios: 6 meses y medio

 

papilla verduras

Pasada la Navidad volvemos a la normalidad de nuestro hogar y puedo empezar de nuevo a escribiros.

Esta vez lo hago para contaros los cambios que hemos ido haciendo en este último mes, siguiendo las recomendaciones alimenticias del pediatra y cómo nos han ido.

En la revisión de los 6 meses, el pediatra nos añadió a la dieta las verduras y la carne de pollo y de ternera.

De este modo empezamos la mañana con un biberón con cereales, sin gluten de momento. Para comer toma una papilla de verduritas con pollo o ternera. La merienda sigue siendo las frutas y para cenar nos recomendaba una papilla de cereales como la que antes le dábamos para comer.

Pero os cuento cómo lo hemos ido haciendo nosotros, por que nos lo hemos tomado con más calma.

La introducción de las verduras la hicimos unos días antes de que cumpliera los seis meses, más que nada para que se adaptara al cambio antes de tener que irnos de vacaciones de Navidad. La verdad es que con este niño hemos tenido una suerte tremenda por que le gusta todo, así que no tuvimos ningún problema en que devorara la papilla desde el primer día.

En cambio decidimos que para sustituir el biberón de la noche por la papilla íbamos a esperar un poquito más. Lo cierto es que fue una decisión un poco egoísta… nos encantaba el momento biberón de la noche. Ese momento en el que Raúl se relajaba tanto tomándolo que se nos quedaba dormidito en brazos. Era tal el placer que sentíamos tanto mi marido como yo observándole mientras se lo bebía despacito pero sin pausa que nos daba penita quitárselo.
Así que ese cambio lo hemos hecho hacer a penas 10 días.

Pero a raíz de darle la papilla de la noche nos hemos dado cuenta de una cosa: Raúl duerme mucho mejor. Es cierto que no se relaja tantísimo cenando, pero aunque le cueste 5 minutos más dormirse en la cuna, la verdad es que ha dejado de despertarse por las noches. No sabemos si es por la papilla o por que ha coincidido que ha madurado. Pero estamos encantados de la vida.

Ya sabéis que hasta ahora se despertaba un par de veces por la noche, cosa que solucionábamos sólo con ponerle el chupete en la mayoría de las ocasiones. Pues ahora ya ni eso. Como mucho una vez y ya por la mañana.

Otro gran cambio es que, desde hace cosa de 15 días, ha vuelto a pedir la siesta de la tarde. Ahora a eso de las 18.30 o 19 se duerme sus tres cuartos de hora. Lo cual no nos sorprende, por que de unos días a esta parte no para quieto. Ha empezado a descubrir que con paciencia y mucho esfuerzo es capaz de arrastrarse un poco y alcanzar las cosas y le va cogiendo el gusto.

Así que llega menos cansado a la hora del baño con lo que disfrutamos mucho más todos.

Además hemos decidido sacarle del saco en el que dormía por varias razones. La primera de todas fue por una cuestión de tamaño: tenemos un bebé enorme y ya no entraba. Y la segunda razón es por que creemos que tiene que poder moverse en la cuna, así como acostumbrarse a dormir tapado.

Pero como es evidente no queremos que si se destapa pase frío, ni tener que estar levantándonos para ver si está tapado, así que le hemos comprado sobre pijamas, pijamas manta o pelele manta. Es un gran invento por que el pequeño puede moverse tranquilamente y además está calentito. Aquí os dejo una foto de lo que son, por que yo no tenía ni idea de su existencia. Tengo que agradecerle a una de mis lectoras que me los aconsejara ( Muchas gracias Leyre).

pelele manta

Así que no sabría decirte cual de todos estos cambios es el que ha hecho que nuestro pequeño duerma tan estupendamente bien, pero el caso es que duerme desde las 21.30 hasta las 08.45 del tirón la mayoría de los días.

No quiero cantar victoria que ya sabemos que cualquier cambio que hagamos puede trastocar el sueño de nuestros bebés, pero de momento estoy muy contenta.

El pediatra ya nos ha dejado instrucciones para el séptimo mes, así que cuando hayamos hecho los cambios en la alimentación y veamos el resultado, os lo cuento.

¿Qué tal ha ido la Navidad? Ya sabéis donde estoy.