Hormonas, ¿por qué no os estáis quietas por favor?

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Todas las mujeres después de dar a luz tenemos un revoltijo hormonal enorme.

Habitualmente se van regulando a medida que pasa el tiempo, y nuestro estado anímico vuelve a su estado normal.

Pero este no es el caso de un alto porcentaje de mujeres. Muchas veces las llamadas depresiones post-parto vienen causadas por las hormonas y por el descontrol que estas generan en nuestro cuerpo.

Os contaré mi caso, que seguro que sirve a otras mujeres para entender por lo que están pasando, y a mi me vendrá genial para desahogarme.

Tras el parto tuve una mala época. Durante al menos los dos o tres primeros meses de vida de mi pequeño mi estado de ánimo era horrible. Me daba miedo estar sola con el niño sobre todo cuando le tocaba dormirse sus siestas, porque suponían mucho tiempo de meneos y acunándole. Me producía mucho estrés la situación y al final se convertía en un círculo vicioso: cuanto más tensa estaba yo, peor se dormía Raúl, y cuanto más tardaba él en dormirse más tensa me ponía yo.

Fue por esto que decidí que mi niño se tenía que aprender a dormir solo si o si, y empecé con la técnica que os cuento en:

Aumentando las horas de sueño

y en:

Seguimos aumentando las horas de sueño

Una vez que todo empezó a parecerme bajo control me empecé a relajar y todo empezó a fluir. Supongo que también coincidió con que me empezó a bajar la regla, además de una manera muy regular (cosa que no era habitual en mi), por lo que entiendo que se me debieron de regular las hormonas.

Y todo iba bien hasta hace 3 meses. Para que os hagáis una idea, Raúl va a cumplir ahora 11 meses.

Como era normal hasta ese momento, me bajó la regla cuando me tocaba, pero no se me retiró.  Estuve sangrando 25 días seguidos, hasta que fui a la ginecóloga y me recetó unas pastillas para que dejara de sangrar.

Así que comencé el tratamiento y como ella predijo se me retiró el sangrado, pero sólo hasta el día en que dejé las pastillas, que volvió a empezar.

Por consejo de la ginecóloga volví a empezar el tratamiento de nuevo y esta vez si funcionó.
El problema es que funcionó tan bien, que no he vuelto a sangrar desde entonces.

Ahora acabo de terminar otro tratamiento hormonal para provocarme la regla de nuevo. Se supone que en un par de días debería empezarme el sangrado, así que expectante estoy.

Pero todo esto no tendría mucha importancia si yo me encontrara como una rosa, feliz como una perdiz. Pero no es así. Es algo que no entiendo, ¿por qué las hormonas sólo nos ponen de mala leche y nos hunden? ¿Por qué los cambios en nuestro estado de ánimo no son a mejor?

La situación es la siguiente, desde hace al menos mes y medio estoy enfadada todo el tiempo, con ganas de llorar, todo me sienta mal, no me soporto ni yo, no tengo ninguna gana de mantener relaciones sexuales con mi pareja…

Y sinceramente estoy harta de esta situación. Intento por todos los medios estar mejor, sonreir aunque muchas veces no me apetezca y ver el lado positivo a todo.

Hago grandes esfuerzos y aún así hay personas que me alteran más de la cuenta. Sin ir más lejos mi hermana. No es que hayamos tenido una relación perfecta nunca, somos muy diferentes y hemos chocado toda la vida en muchas cosas. Pero os aseguro que nunca me ha alterado tanto como me altera hoy en día. A penas nos vemos una vez al mes durante dos días, pero estos últimos meses verla se me hace muy cuesta arriba. Tanto que quiero hasta evitar los encuentros y como no puedo, lo que hago es evitar estar con ella o hablar demasiado con ella.

Se que son mis hormonas las que me sacan de quicio y me da mucha pena que sea precisamente con ella con la que lo pague.

Sólo espero que sea verdad eso que dicen de que a la tercera va la vencida y este tratamiento funcione y me regule, porque no me gusta nada estar así.

Así que si estáis pasando por algo parecido mucho ánimo. Os animo a que nos lo contéis, sienta muy bien desahogarse y además así sabemos que no somos las únicas que pasamos por esto.