Empezamos con la cuchara

 

bebe papilla

Hace ya un mes que Raúl empezó a tomar papilla de cereales para comer y la verdad es que, ante nuestro asombro, le encantó desde el primer momento.
Fue muy gracioso ver como, teniendo la boca llena de papilla, no sabía muy bien que hacer con eso. No tenía muy claro que le tocaba tragar. Pero poco a poco fue entrando más papilla para dentro que saliendo de la boca hacia fuera, hasta que entendió que aquello era comida y que tragar no estaba tan mal. Y desde ese momento no deja escapar ni gota.

Lo cierto es que le gustó tanto que el primer día que se la comió, en la merienda se llevó un disgusto horrible cuando vio que le tocaba biberón de nuevo. De hecho apenas merendó ni ceno ese día. Al día siguiente me dispuse a llamar al pediatra, para explicarle lo que nos había pasado y preguntarle si podíamos meter algo de cereal en el resto de biberones, a lo que me contestó como era evidente y ya nos esperábamos, que no. Nos dijo que teníamos dos opciones, empezar a darle la papilla de frutas directamente en ese momento para merendar, o bien insistir y tener paciencia y seguir ofreciendole el biberón, que era lo más recomendable.

Y como paciencia nos sobra, así lo hicimos. Fue cuestión de dos o tres días que nuestro pequeño entendiera que se pusiera como se pusiera, eso era lo que tocaba comer en ese momento.

Por recomendaciones del pediatra, empezamos a hacerle una papilla de frutas hace unos días, ya que se acerca su quinto “cumplemes”. Lo primero que le hemos metido ha sido manzana, naranja, pera y plátano. Por lo visto son las frutas que menos reacciones alérgicas producen, por no decir que no producen reacción alérgica.

Cuando el pediatra nos dio las pautas para la alimentación de nuestro pequeño del cuarto al sexto mes, todo el mundo nos decía lo difícil que era que los niños se comieran las papillas de frutas, que no les gustaban nada y que iba a ser una pelea constante. Así que cuando nos tocó enfrentarnos a su primera merienda con cuchara lo hicimos un poco acojonadillos.

Pero lo cierto es que, aun que ponía  caras de un asco horrible, se lo iba tragando. Del mismo modo, nos costó un par de días que dejara de poner esas caras con cada cucharada.

He de decir que aun que el pediatra no me dijo que lo hiciera, desde el primer día estoy dándole además de la papilla, ya sea la de cereales o la de frutas, un biberón de leche para acompañar. Se lo doy más que nada por que me da la sensación de que eso le tiene que dar sed. No se lo toma todo, pero si que bebe un poco después de terminar la papilla.

Y como este fin de semana vamos a necesitar que una de las abuelas del peque se quede con él por la tarde, ayer y hoy hemos probado a darle un potito.Más que nada por evitarle a la abuela la complicación de pelar y triturar la fruta.  Le hemos comprado el que hemos encontrado en el super, uno de Hero que lleva mandarina, plátano y pera. Y os puedo asegurar que le gusta más que los que le hago yo.

Mañana y pasado vamos a probar a darle otro que también es de Hero y que lleva también melocotón.

El pediatra nos explicó que después de llevar dandole manzana, naranja, platano y pera una semana, debíamos empezar a meter nuevas frutas, de una en una, para ver si le causan reacción. Así que vamos a empezar por el melocotón.
Empezamos por esta fruta por que es el potito que tenemos a mano, pero creo que recomiendan empezar por las que no tienen pelitos.

El otro día tuvimos visita, una prima de mi marido estuvo en casa.

Ella me preguntaba, igual que ha hecho mi marido en varias ocasiones,  cómo hacía para que Raúl comiera tan bien, tan contento.
Y mi respuesta es muy sencilla: todo está en nuestra actitud.

Todo lo que sentimos se lo transmitimos a los niños. Si estamos inseguros el niño se siente inseguro. En cambio si sonreímos al pequeño, y hacemos comentarios positivos del estilo a :”mmm, que rico lo que te da mami”, el pequeño se sentirá seguro y animado a probar todo lo que le demos.

En cuanto sigamos añadiendo nuevos elementos a la alimentación de nuestro pequeño os lo voy contando, a ver como los va tolerando.