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Rutina horaria: ayudando a Y.L.L.

 

rutina horaria

“Hola  necesito k m ayudes con una bebe de 4 meses k no duerme sola toma bibe cada 4 hrs y a partir de hoy cereales k rutina horaria sería la más indicada y cómo lograr k duerme sola gracias”

Y.L.L.

Lo primero es darte las gracias por confiar en mi. Voy a intentar explicarte como lo hicimos nosotros.

Lo primero que me preguntas es por la rutina horaria. En este caso te diré que la mejor rutina horaria es la que mejor te encaje a ti. Es decir, si le tienes que dar cada 4 horas, procura que la primera toma nocturna te cuadre con la hora a la que te acuestas. De esa manera tan solo tendrás que levantarte una vez desde que te duermas.

En nuestro caso marcamos el horario empezando a las 8 de la mañana. Así el desayuno se lo dábamos a las 8, la comida a las 12, merienda a las 4, cena a las 8 y nos encajaba perfecto para darle la toma de las 12 de la noche cuando nos acostábamos y tan sólo teníamos que levantarnos a las 4 de la mañana para volver a alimentar a nuestro bebé.

Pero como te digo, lo que tienes que hacer es cuadrarlo con tus horarios, para que te permita dormir lo más posible.

Si todavía duerme con vosotros en vuestra habitación, es un buen momento para que os planteéis hacer el cambio a la suya propia.

Se que parece muy chiquitina y que os dará penita, pero si dejáis pasar demasiado tiempo será mucho más difícil para ella.  Pensad que de momento la pequeña no se entera de mucho. No sabe si estáis a su lado o no. Con lo cual si para ella lo normal cuando se empieza a enterar es dormir en su cuarto ella sola, no habrá dramas después.

Ahora vamos al tema más complicado. ¿Cómo conseguir que se duerma sola?

No sé qué técnica usarás tú para que se duerma, pero me imagino que como todo el mundo… acunarla hasta que se queda frita.

En mi caso lo que hice para enseñarle a dormir solo fue lo siguiente.

Primero crear una rutina, es decir, una secuencia de cosas que suceden todos los días de igual manera antes de irse a la cuna a dormir.

Empezamos con un bañito, le damos las cremitas, le ponemos el pijama y le damos el biberón de las 8. Después le acunamos y le cantamos para que se duerma.

Pero aquí viene la gran diferencia, no le dormimos del todo. Le acunamos para que se duerma y cuando vemos que está a punto de dormirse, pero sin haber llegado todavía a ello, la posamos en la cuna.

Muy probablemente se va a despertar y a quejar. Así que volvemos a repetir la misma historia.

La acunamos de nuevo hasta que esté a punto y la posamos de nuevo.

Esto puede repetirse 4 o 5 veces como mucho, normalmente acaban rindiéndose antes. La primera noche es la más difícil, porque la niña está acostumbrada a dormirse en tus brazos, pero a medida que pasen los días verás que cada vez te cuesta menos que se quede dormida sola. Una vez que veas que la niña lo entiende y que cuando la posas a punto de dormirse no se queja, sino que se duerme y ya está, empieza a posarla un poquito antes. Y así poquito a poquito, verás como en menos de 20 días está tu pequeña durmiéndose sola.

De todas las maneras, te recomiendo que leas las publicaciones que tengo sobre aumentar horas de sueño. Puedes ponerlo en el buscador del blog. O si prefieres, entra en la categoría de dormir, que ahí encontrarás muchas cosas relacionadas con esto. Estoy segura de que te ayudarán también.

Ante cualquier duda, ya sabes donde encontrarme.

 

 

9 meses: empezando a trastear

Perro y bebe

Pues el tiempo pasa y seguimos creciendo a un ritmo vertiginoso.

En unos días Raúl hará los 9 meses, cómo pasa el tiempo de rápido.

Los cambios a esta edad ya sabéis que son rapidísimos. De un día al siguiente ha aprendido algo nuevo.

Pero los cambios evolutivos son para todos los niños iguales y se escapan a nuestro control, así que no me voy a centrar en ellos.

Lo que nos interesa a nosotras es saber cómo duerme y come, que a fin de cuentas son las cosas que más locas nos suele volver.

En nuestro caso hemos retrocedido unos pasitos en el tema sueño. Desde hace unos 15 días Raúl se despierta bastantes noches en varias ocasiones.
No tengo muy claro si se despierta o simplemente se queja dormido, pero lo cierto es que me toca levantarme, recolocarle y ponerle su chupete.

A penas me lleva unos segundos y él sigue durmiendo, con lo que a mí no me da mucho tiempo a despertarme. De hecho hay mañanas que no recuerdo si me he levantado ni cuantas veces.  Esto no es así todas las noches, aunque sí la mayoría.

Por lo que hemos observado, cuando le damos por la noche un poquito de Apiretal antes de acostarle duerme mejor. Y es que le están saliendo los dientes.

¿A alguna os ha pasado que le salgan los dientes de abajo antes que los de arriba? Me explico: hace tiempo que le salieron los dos paletos de abajo, y cuando estuvimos en el pediatra hará un par de semanas nos dijo que tenía la encía superior muy roja e inflamada y que era cuestión de días que le salieran los paletos de arriba. Pero ante nuestra sorpresa están empezando a asomarle los dos dientes inferiores siguientes.

Teníamos entendido que debían salir los paletos antes, pero se ve que a Raúl se le ha alterado el orden.

El asunto es que al pobre le están empujando todos a la vez, así que por eso supongo que duerme algo peor cuando no le damos Apiretal.

Con el tema de la alimentación, le añadimos la carne de cerdo y cordero como nos indicó el pediatra a los 8 meses. Aunque esta carne no debemos dársela más que cada 10 días.

Y hemos vuelto a introducir el pescado, en mucha menos cantidad y muy poco a poco para intentar que no le de reacción alérgica de nuevo. De momento le va bien. Crucemos los dedos para que siga siendo así.
Ahora cuando haga los 9 meses nos ha pedido el pediatra que le empecemos a introducir los yogures naturales. Cuando lo hayamos probado os cuento cómo le van.

Os dejo una foto de mi pequeño con nuestro maravilloso perro, para que veáis lo genial que es que crezcan juntos.  Espero que os guste.

 

Ayudando a Inma: dormir solito

bebe-llorando.dormir.art

“Hola Cristina! Mi hijo tiene 8 meses y ahora estamos igual que tú. Nunca ha dormido muy bien, pero por lo menos antes lo echaba en la cuna dormido y se quedaba, ahora no, ahora al echarlo se despierta y llora desconsoladamente, lleva así varios días y yo ya estoy desesperada. He probado a dejarlo llorar entrando de vez en cuando a decirle que estamos aquí pero que tiene que dormir, y no hay manera. Después de intentarlo durante más de 1hora 30 min al final se ha dormido enganchado al pecho, porque yo estaba desesperada también. Intento llevar siempre una rutina para acostarlo, desde las 17.30 no se echa más siesta para llegar con más sueño a la noche, pero no me funciona nada. Si me pudieras ayudar te lo agradecería mucho.
Aprendo mucho con todo lo que escribes, gracias por tu tiempo y dedicación”

Inma

Muchas gracias por confiar y recurrir a mi.

Como bien dices hemos pasado por lo mismo estas últimas semanas nosotros también.

Lo primero de lo que tenemos que estar seguros es de que nuestros pequeños se encuentran bien, que no tienen ninguna dolencia o enfermedad, que no tengan el pañal sucio, que no tengan frio ni calor, que no tengan sed ni hambre…

Cuento con que todo esto lo tienes bajo control y que a lo que nos enfrentamos es a un “niño rebelde” que no quiere dormir lejos de ti. Quiero que sepas que esto puede ser simplemente angustia por la separación, que es muy común con el tiempo de nuestros pequeños. Te animo a leerte la entrada que hice sobre este tema.

A pesar de todo, te cuento. Lo de la rutina para antes de acostarle es básico y lo haces muy bien. Con respecto a no dejarle dormir después de las 17.30, puede ser un error. Si el pequeño llega demasiado cansado a la hora de acostarse, puede dificultarle la labor de dormirse. Todo depende a la hora que le acuestes. Nosotros le acostamos a las 21.30, y no le dejamos dormir nada a partir de las 20.00. A esa hora tiene que estar despertándose. Hay días que no tiene ganas de dormir desde mucho antes, pero hay otros días que le vemos cansado, que se frota los ojitos… y le acostamos antes de esa hora.

Nuestra técnica ha sido la que has intentado usar: dejarle llorar. Pero con cabeza, no vamos a dejarle ahí abandonado, por que seguramente llora por que no quiere que te separes de él, pero tiene que aprender que puede dormise solito. Así que está bien que entres de vez en cuando a decirle que tiene que dormirse y a taparle (o intentarlo). Si ves que eso lo único que hace es empeorar la situación por que llora más fuerte, hazlo un par de veces y luego deja que se canse.

En nuestro caso el primer día tardó 50 minutos en quedarse dormido. Sé lo duro que es estar oyendo llorar a tu bebé 50 minutos u hora y media, da mucha penita. Pero hay que ser fuertes. Nosotros lo hemos hecho los dos juntos, por que ninguno nos sentimos con fuerzas de dejarle llorar si estamos solos. Parece que estando tu pareja al lado te sientes “menos mal”. Te puedo asegurar que nos agobiamos un montón, y el primer día estuvimos a punto de flaquear, pero paciencia.

Lo que hacemos es que cuando se despierta de noche llorando desconsolado, le cogemos para calmarle y después le posamos en la cuna. Vuelve a llorar, pero le dura menos tiempo, porque hemos acudido a su llamada y entiende que ahora ya toca dormir.

Lo más importantes es que tengas claro que si decides dejarle llorar tienes que hacerlo hasta el final. Es decir, no vale que llore una hora y media como me dices en tu comentario y que después le cojas y le des el pecho, por que de esta manera lo que consigues es reforzar su conducta. El bebé aprende que si llorar hora y media al final le coges y esto hace que la próxima vez aguante más aún.

Si eres capaz de aguantar su llanto, te darás cuenta que cada vez llora menos. Pero no 3 minutos menos, con dos o tres noches que se lo hagas y “ganes la batalla”, el pequeño se dormirá solo.

Lo bueno de que se duerma solo es que aprende a hacerlo y cuando se despierte durante la noche no te necesitará para volver a conciliar el sueño.

Quiero que sepas que Raúl no ha necesitado más que un día y medio para adaptarse de nuevo a dormir solo y sin llorar ni un poquito.

Te animo a hacer como yo y empezar con las siestas. Es decir, no esperes a aplicar la técnica a la noche.

Por la mañana Raúl se suele dormir una siesta a eso de las 10 o 10.30, así que lo que hice fue acostarle y dejarle llorar un poco. Si le veía que estaba muy activo por la cuna, le sacaba y le dejaba jugar un ratito más conmigo. De esta manera el niño sólo relaciona la cuna con dormir, y entiende que cuando le metemos allí es lo que toca. Así que el día que decidí que no le volvería a dormir en brazos lo hice así durante todo el día. Al final esto te facilita a ti las cosas, por que durante el día no te preocupa despertar a nadie con el llanto, ni molestar a los vecinos… Y cuando llegue la hora de irse a la cama, ya le habrás ganado al menos dos o tres “batallas” y tardará mucho menos en quedarse dormido. Al final el pequeño ya se habrá dado cuenta que lo de llorar no le sirve de mucho y se cansará antes.

Mucho ánimo si la llevas a cabo y cuéntame cómo va evolucionando. Para cualquier cosa, sabes donde encontrarme.

 

Aprendiendo a dormir de nuevo

bebe llorando

Como ya os conté en la entrada anterior, Raúl ha tenido una bronquiolitis y ha estado malo alrededor de dos semanas.

Como consecuencia de la congestión, dormir por la noche le costaba mucho.No le costaba el hecho de dormirse, sino que se despertaba cada pocas horas y lloraba. Lo único que le calmaba era que le cogiéramos en brazos y le acunaramos. La verdad es que cuando tienes un bebé tan pequeño malito que sólo quiere tenerte cerca, da mucha penita. Así que como es lógico, durante noches le cogimos en brazos y le dormimos cada vez que se despertaba. Hubo noches que incluso Raúl durmió horas encima de mi, por que nada más sentía que le ibamos a dejar en la cuna, por muy dormido que estuviera, se echaba a llorar de nuevo desconsoladamente.

Podéis imaginar el cansancio que esto supuso, tanto para él, que no descansaba ni la mitad de la noche, como para mi.

Pero es nuestro deber como padres consolarlos cuando se encuentran mal y así lo hemos hecho, como os digo, durante casi dos semanas.

Por suerte, Raúl se encuentra estupendamente desde hace dos días ya. Pero parece que en estos días, se le ha olvidado que antes de estar malito dormía el solo y del tirón toda la noche. Ahora llora y quiere que le cojamos todo el tiempo. Así que nos ha tocado enseñarle a dormir de nuevo.

Para empezar hemos optado por no cogerle. Lo que hacemos es dejarle en la cuna por la noche, y aunque proteste, no le cogemos. Sólo entramos en la habitación, nos acercamos a la cuna, le recolocamos, le tapamos y le explicamos que le toca dormir y que lo tiene que hacer el solito.

Habéis leido bien! Le recolocamos. Porque como ahora ya se mueve mucho más, cuando llora en la cuna, se impulsa con los pies hacia arriba, o se da la vuelta y se pone boca abajo, o se pone de rodillas, o intenta ponerse de pie… Todo esto sin parar de llorar o de quejarse.

Y aguantamos. Le dejamos llorar, entrando de vez en cuando para recolocarlo todo y explicárselo de nuevo. Entramos realmente para que sepa que estamos ahí y que no le hemos abandonado. Aunque en realidad tenemos comprobado que cuando nos ve es cuando más llora.

Así hemos hecho un par de noches ya. Y cada vez tarda menos en dormirse. De hecho para las siestas ya sólo protesta un poco cuando lo posamos en la cuna y directamente se duerme. Es peor cuando se despierta por la noche, le cuesta más rato dormirse, pero lo acaba haciendo.

Además tenemos comprobado que cuando le dormíamos nosotros en brazos, aguantaba mucho menos tiempo dormido, se despertaba pasadas como mucho un par de horas. Esto ocurre por que cuando se despierta a media noche, cosa que hacemos todos aún no recordándolo, las cosas no están como cuando él se quedó dormido. Por eso os digo siempre que es muy importante que los pequeños se duerman solitos en su cuna, o en el lugar donde se van a despertar.

Y otra cosa de la que nos hemos dado cuenta estos días, es que Raúl se despierta llorando cuando se duerme encima de nosotros o en nuestra cama. En cambio lo hace contentísimo cuando está en su cuna. Imagino que es una cuestión de costumbre y de seguridad. No ha dormido nunca con nosotros en la cama ni en otro sitio que no sea su cuna, o una cama en la que tiene las mismas cosas que en su cuna. Y al despertarse en un lugar extraño, sin su muñeco, lo extraña.

Seguiremos con nuestra técnica, pero ya os adelanto que no creo que nos cueste más de un par de noches. Os lo cuento más adelante.

 

 

7 meses y medio: crece y crece…

bronquiolitis

Antes de nada quiero pediros disculpas por haber estado tantos días sin escribir nada, pero todo tiene una explicación.

Raúl ha estado malo la última semana y media y la verdad es que no he tenido tiempo ni para dormir.

El hace dos viernes empezó con tos y ha ido evolucionando hasta una bronquiolitis. El pobre lo ha pasado muy mal, a penas dormía por las noches por la tos. Pero aún que nos ha costado unos cuantos días, está recuperado y con las pilas cargadas. Aún tiene algo de tos y seguimos con el ventolín pero se encuentra mucho mejor, y vemos en el de nuevo al niño que es.

Os cuento entonces los cambios que hemos ido haciendo en este último mes.bebe_7_meses

Nada más cumplir los 7 meses empezamos a introducir el yogur de leche de continuación. Es cierto que no vivimos en la mejor población para encontrar cosas tan específicas ( un pueblo de 800 habitantes), así que nos ha costado bastante hacernos con ellos. Pero cualquiera de vosotras que viváis en una ciudad, seguro que en cualquier supermercado grande los tenéis. Sabed que estos yogures son o “mi primer Danone” o unos de Nestle que se llamas “Bebé”.

Empezamos dándole un par de cucharadas antes de la comida y de la merienda. El pediatra nos había recomendado que se le dieran de postre, pero a mi me pareció mejor idea dárselo a probar cuando tiene hambre. Así me aseguraba que se lo comiera.

Lo cierto es que al principio no le gustó nada, ponía unas caras muy raras. Pero al cabo de una par de días, en los que cada vez le daba un poquito más que la anterior, ya lo adoraba.

Ahora tengo que pararle, por que si le dejo se alimenta sólo a base de yogur.

Una vez que ya llevaba comiendo el yogur una semanas, le introducimos el pescado. Esto fue al día siguiente de empezar con la tos y creo que por eso le sentó mal. Error mio. Creo que tenía que haber esperado a que se recuperara de su enfermedad antes de meterle nada nuevo a la alimentación, pero no me dí cuenta.

Así que el pescado le dio reacción alérgica. Y os preguntareis: ¿Cómo sabes que fue una reacción alérgica?¿Qué le notaste?

Lo que notamos fue, primero de todo, que el niño tenía dolor de barriga y muchos gases. Se pasó toda la noche llorando y muy incómodo. Y además de eso le apestaba el aliento a pescado, a pesar de que hubieran pasado más de 15 horas desde que lo ingirió.

Con estos datos llamamos al pediatra y él nos confirmó que así era. Había sido una reacción alérgica. Y su recomendación fue lo obvio: Esperar a que se recuperara y volver a intentarlo pasados 10 días, con muy poquita cantidad al principio.

Y en esas estamos. Como os digo Raúl aún se está recuperando a pesar de haberlo superado con éxito, así que probablemente este fin de semana comenzaremos de nuevo con el pescado.

Y pasada una semana de la introducción exitosa del pescado comenzaremos con los cereales con gluten. Pero eso os lo cuento de aquí a un mes.

Con respecto al sueño, os diré que salvo durante la bronquiolitis, que el pobre ha dormido fatal, estamos durmiendo las noches del tirón desde hace al menos un mes.

Así que en eso no tenemos cambios. Sigue durmiéndose solito y descansando como un campeón.

Y ya vueltos a la normalidad, prometo escribir más a menudo, como siempre.

Nuevos cambios: 6 meses y medio

 

papilla verduras

Pasada la Navidad volvemos a la normalidad de nuestro hogar y puedo empezar de nuevo a escribiros.

Esta vez lo hago para contaros los cambios que hemos ido haciendo en este último mes, siguiendo las recomendaciones alimenticias del pediatra y cómo nos han ido.

En la revisión de los 6 meses, el pediatra nos añadió a la dieta las verduras y la carne de pollo y de ternera.

De este modo empezamos la mañana con un biberón con cereales, sin gluten de momento. Para comer toma una papilla de verduritas con pollo o ternera. La merienda sigue siendo las frutas y para cenar nos recomendaba una papilla de cereales como la que antes le dábamos para comer.

Pero os cuento cómo lo hemos ido haciendo nosotros, por que nos lo hemos tomado con más calma.

La introducción de las verduras la hicimos unos días antes de que cumpliera los seis meses, más que nada para que se adaptara al cambio antes de tener que irnos de vacaciones de Navidad. La verdad es que con este niño hemos tenido una suerte tremenda por que le gusta todo, así que no tuvimos ningún problema en que devorara la papilla desde el primer día.

En cambio decidimos que para sustituir el biberón de la noche por la papilla íbamos a esperar un poquito más. Lo cierto es que fue una decisión un poco egoísta… nos encantaba el momento biberón de la noche. Ese momento en el que Raúl se relajaba tanto tomándolo que se nos quedaba dormidito en brazos. Era tal el placer que sentíamos tanto mi marido como yo observándole mientras se lo bebía despacito pero sin pausa que nos daba penita quitárselo.
Así que ese cambio lo hemos hecho hacer a penas 10 días.

Pero a raíz de darle la papilla de la noche nos hemos dado cuenta de una cosa: Raúl duerme mucho mejor. Es cierto que no se relaja tantísimo cenando, pero aunque le cueste 5 minutos más dormirse en la cuna, la verdad es que ha dejado de despertarse por las noches. No sabemos si es por la papilla o por que ha coincidido que ha madurado. Pero estamos encantados de la vida.

Ya sabéis que hasta ahora se despertaba un par de veces por la noche, cosa que solucionábamos sólo con ponerle el chupete en la mayoría de las ocasiones. Pues ahora ya ni eso. Como mucho una vez y ya por la mañana.

Otro gran cambio es que, desde hace cosa de 15 días, ha vuelto a pedir la siesta de la tarde. Ahora a eso de las 18.30 o 19 se duerme sus tres cuartos de hora. Lo cual no nos sorprende, por que de unos días a esta parte no para quieto. Ha empezado a descubrir que con paciencia y mucho esfuerzo es capaz de arrastrarse un poco y alcanzar las cosas y le va cogiendo el gusto.

Así que llega menos cansado a la hora del baño con lo que disfrutamos mucho más todos.

Además hemos decidido sacarle del saco en el que dormía por varias razones. La primera de todas fue por una cuestión de tamaño: tenemos un bebé enorme y ya no entraba. Y la segunda razón es por que creemos que tiene que poder moverse en la cuna, así como acostumbrarse a dormir tapado.

Pero como es evidente no queremos que si se destapa pase frío, ni tener que estar levantándonos para ver si está tapado, así que le hemos comprado sobre pijamas, pijamas manta o pelele manta. Es un gran invento por que el pequeño puede moverse tranquilamente y además está calentito. Aquí os dejo una foto de lo que son, por que yo no tenía ni idea de su existencia. Tengo que agradecerle a una de mis lectoras que me los aconsejara ( Muchas gracias Leyre).

pelele manta

Así que no sabría decirte cual de todos estos cambios es el que ha hecho que nuestro pequeño duerma tan estupendamente bien, pero el caso es que duerme desde las 21.30 hasta las 08.45 del tirón la mayoría de los días.

No quiero cantar victoria que ya sabemos que cualquier cambio que hagamos puede trastocar el sueño de nuestros bebés, pero de momento estoy muy contenta.

El pediatra ya nos ha dejado instrucciones para el séptimo mes, así que cuando hayamos hecho los cambios en la alimentación y veamos el resultado, os lo cuento.

¿Qué tal ha ido la Navidad? Ya sabéis donde estoy.

Ayudando a M: dormir solito

 

bebe 5 meses

 

Os cuento la situación de mi amiga M. que me ha pedido consejo hoy via Whatsapp.

Ella tiene un bebé que acaba de cumplir los 5 meses y me comenta que el pequeño está acostumbrado a que le duerman en brazos y no son capaces de que se duerma él solo. Además se despierta a las 4 de la mañana y a esas horas le dan la recena.

Voy a darte unas pautas M. para que poco a poco vayas consiguiendo los objetivos: que se duerma sólo y no se despierte a media noche.

Lo primero de todo es que no le dejéis dormir más allá de las 7 de la tarde. No debe despertarse después de esa hora, así llegará a la hora de dormir más cansadito y caerá más fácilmente.

Me comentabas que le acostáis sobre las 21.30 o 22.00, bueno, pues vamos a ser más estrictos con la hora, para que de esa manera él sepa por su cansancio que se acerca la hora de dormir.

Te aconsejo que a las 21.00 empieces con su ritual. Como haces hasta ahora, dale su baño, sus cremitas y su bibe de cereales. Después me comentabas que esperáis media hora para acostarle, yo te aconsejo que no lo hagas, por que de esta manera el ritual se rompe. Si nada más cenar le cantas una nana y le meces un poquito, él entiende que toca dormir y se relajará. Piensa que al cenar ya se van relajando ellos solitos.

Lo de acostarle y que se duerma solo nos va a costar un poco, pero con paciencia y cariño lo vas a conseguir ya verás.

Primero de todo, que no me he dado cuenta de preguntarte: ¿Tiene un muñeco en la cuna? Es importante que lo tenga. Raúl tiene uno de esto que son como un trapito, del estilo al de la foto que te pongo aquí y la verdad es que lo usa mucho para dormirse el solo, se lo pone por encima, o lo toca… Creo que estos se llaman Dou dou.

dou-dou-osito-bebes-julia2

De momento haz lo mismo que hayas hecho hasta ahora, como si lo fueras a dormir, sólo que cuando veas que ya “parpadea lento”, que le pesan los ojos, posale en la cuna.

Muy probablemente se despierte por el cambio, pero no pasa nada, no dejes que llore, le vuelves a coger y vuelves a hacer lo mismo.

Le vas a posar y coger unas cuantas veces, no te desesperes ni por cansancio le duermas. Es importante que sea capaz de acabar durmiéndose él solo. Si ves que te desesperas dile a C. que te sustituya. Para eso sois dos.

Ya verás como en unas cuantas noches se dormirá la primera vez que le poses en ese estado de relajación.

Una vez que lo hayas conseguido hay que empezar a posarle cada vez un poco más despierto, paulatinamente. Y al final, con paciencia como te digo, acabarás dejándole en la cuna según cene y será él el que no quiera casi ni nana.

Para el tema del despertar nocturno mi consejo es que cuando te vayas a dormir, a las 00.00 o 00.30, le cojas dormidito como está y le enchufes un bibe. Verás como se lo devora sin siquiera despertarse y duerme mejor toda la noche.

Es posible que las primeras noches se siga despertando a las 4 de la mañana, pero es simplemente por que está acostumbrado a que a esas horas le toca abrir los ojos. Cógele en brazos y acúnalo hasta que se duerma. Aquí si te digo que hasta que se duerma, por que nos interesa que se despierte lo menos posible, para que pierda el hábito de hacerlo.

Así que ya sabes, se persistente y ten paciencia, y verás como poco a poco todo va mejorando.

Ya me vas contando cómo evoluciona.

Seguimos creciendo: 5 meses y medio

 

5 meses

Ya hace tiempo que no os cuento como nos van las cosas, así que he pensado que hoy es el día.

Raúl sigue creciendo y cambiando a diario. Ya estamos en los 5 meses y medio.

Con el tema de las comidas seguimos como hasta ahora, hasta el lunes que viene no tenemos pediatra. Aún que estamos ansiosos de ver que cambios alimenticios nos propone ahora que se acerca el sexto mes, estamos muy contentos con la alimentación que llevamos hasta ahora. A Raúl le encanta y come genial.

Salvo buscar una cuchara más grande, no hemos tenido que hacer ningún cambio en este aspecto hasta el momento.

Otro tema muy distinto es el sueño. Aquí si hemos tenido que hacer cambios de unos quince días a esta parte. Hasta entonces nuestra técnica funcionaba perfectamente y habíamos conseguido dormir algunas noches del tirón, aún que lo normal era tener al menos un despertar o un lloriqueo dormido por noche.

Pero hace dos semanas aproximadamente algo en él cambió. Empezó a despertarse sistemáticamente a las 6 de la mañana, a las 7 y de nuevo a las 8, y ya a esa hora no eramos capaces de hacerle dormir más. La verdad que era un poco estresante, por que al levantarse tan temprano, luego quería dormir siesta antes de las 9.30 de la mañana y yo me volvía a acostar, pero eso no es vida. Así que decidimos hacer un cambio.

Hasta ahora le habíamos venido acostando a las 20.30 y dormía hasta las 8, así que pensamos que si le acostábamos una hora después, se levantaría al menos para las 8.30. Así que probamos y un día le cambiamos todos los horarios.

Hasta ese momento no le habíamos dejado dormir siesta más allá de las 7 de la tarde y ese día le dejamos, para que no llegara tan cansado a la noche. Durante todo el día le retrasamos las comidas para que no llegara con excesiva hambre a la cena y jugamos con él todo el tiempo hasta que llegó la hora del baño para que no se le hiciera larga la tarde.

Y la verdad, es que rezamos para que funcionara, por que después de haberle visto cuando cambió la hora, que nos llevó una semana que se adaptara… no teníamos mucha fe.

Pero funcionó! Y lo que es mejor, ha ido mejorando cada noche. Hemos conseguido que, salvo alguna noche que lloriquea en sueños, no se despierte o si lo hace no sea hasta las 7.00 o 7.30, que lo único que quiere es que le pongas el chupete y seguir durmiendo hasta las 8.50 como pronto. Hay días que me despierto yo antes que él y me asomo a la cuna por si no me he enterado de que se ha despertado, pero ante mi asombro sigue durmiendo.

Así que este cambio ha sido todo un éxito y sin a penas esfuerzo ni suyo ni nuestro. Hemos llegado a comentar mi marido y yo, que da la sensación como que él se sintiera más cómodo con este nuevo horario.

Otro gran cambio que hemos hecho, pero esta vez por que Raúl nos “ha obligado” ha sido en el modo de dormirle. Como sabéis hasta ahora le acunábamos un poquito hasta que se relajaba y le acostábamos para que él acabara de dormirse. Pues ya no quiere eso! Ahora el tío si le acunas para relajarse se retuerce, por que lo que quiere es que le dejes en la cuna que ya se relaja el solito.

Así que se nos ha independizado. Ya se relaja solo y se duerme solo.

Con lo cual llego a una conclusión: Cuando otras madres os digan: ” no le acostumbres a los brazos que después verás…”, pasad de ellas del todo! A nosotros nos lo ha enseñado Raúl.

¿A alguna de vosotras os ha pasado lo mismo? ¿Cómo duermen vuestros pequeños?

Cuando hayamos ido al pediatra os cuento los cambios que tenemos que hacer y como nos van.

Suprimiendo la toma nocturna

bebe cuna

Hoy os voy a contar como hemos eliminado la toma nocturna y como nos ha ido.

Como yo expliqué la última vez que hablamos del sueño nocturno, Raúl dormía dos periodos de 6 horas. Le dabamos un biberón a las 2 de la mañana y aguantaba hasta las 8.

Una semana antes de cumplir los 4 meses tuvimos la cita con el pediatra y este nos dijo que el peque ya era mayor para seguir pidiendo por la noche, que a esta edad los niños ya están preparados para dormir más horas y comer cada más tiempo. Además nos metió en la alimentación de Raúl cereales sin gluten y nos explicó que un buen truco para que durmiera más era,en el último biberón, darselos con leche.

Así que así empezamos a hacerlo. A las 12 cuando nos acostamos la primera noche le dimos un biberón con los cereales que el pediatra nos había indicado y rezamos por pasar una buena noche.

Evidentemente no fue así. Las primeras noches Raúl se despertaba a la hora que le tocaba comer, aun que no tuviera hambre, por que había recenado hacía apenas dos horas. Y el resto de la noche estaba algo despistadillo, se despertaba a ratos. Lo que hicimos fue, igual que hasta ese momento, dormirle cuando se despertaba a deshoras.

De esta manera en apenas una semana Raúl se había adaptado y no se despertaba hasta las 7 de la mañana. Despertándose a esas horas estuvo otra semana más o menos, pero siendo persistentes conseguimos que se durmiera hasta las 8:30.

En este tiempo también hemos tenido el cambio de hora, que no se como lo habrán llevado vuestros pequeños, pero a Raúl le ha costado otra semana adaptarse.

En esta semana tuvimos un problemilla, y es que se nos quedó el cargador del intercomunicador en casa de mis padres, así que tuvimos que volver a meter a Raúl en la habitación. Lo hemos tenido dentro apenas 3 días, a pesar de no tener el cargador.

Os explico: En esos días desde el cambio de hora, Raúl estaba descontrolado totalmente, y se despertaba entre 2 y 4 veces por noche. Coincidió que como os digo estuvimos en casa de mis padres y allí el peque duerme con nosotros en la habitación. Así que podeis imaginaros, que cuando el se despertaba nos despertabamos los 3. Y cuando vinimos a casa igualmente, dormiamos todos juntos. Pero cuando se despertaba, no lloraba ni nada, sólo charlaba un poquito y le cogíamos y le dormíamos… Hasta que me dí cuenta que no me necesita para nada. Él se despierta y puede estar en la cuna tranquilamente el tiempo que le lleve volver a dormirse. Lo que pasa que teníendole a mi lado, yo no podía dormir, así que creía que necesitaba mi ayuda para conciliar el sueño.

Cuando me he dado cuenta de que no era así lo he visto claro. Raúl a su cuarto.

Así que le llevamos de nuevo a su habitación hace dos noches, sin intercomunicador, pero evidentemente con las puertas abiertas. Y el resultado ha sido genial.

Es posible que se despierte a media noche, pero el mismo concilia de nuevo el sueño y no protesta en absoluto. Quiero que quede claro que cuando protesta o hace ruidos nos despertamos y le oímos. Os lo digo por que cuando se despierta por la mañana, que lo hace de lo más contento, me entero y me levanto a darle los buenos días.

Así que mis miedos a no oirle por mi déficit auditivo se han disipado y dormimos estupendamente, desde las 12 que le damos el bibe hasta las 9 de la mañana.

Os animo a probar. Mucho ánimo para las primeras noches y paciencia. No tiréis la toalla. Y bueno, intuición, si veis que el pequeño llora cuando hace las 6 horas de que comió es posible que tenga hambre y no esté preparado todavía.

 

 

Cómo cambiar al bebé a su habitación

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Decidir cuándo sacar al bebé de la habitación de los padres es algo que les corresponde sólo y exclusivamente a estos.

Hay expertos que aseguran que es importante hacerlo antes de los 8 meses ya que es en ese momento cuando lo niños desarrollan la llamada angustia por separación, lo que puede complicarnos la labor.

Pero sinceramente creo que el momento adecuado es cuando los padres están preparados para ello.

La razón es muy sencilla: cuando tomas esta decisión tienes que ser constante y consecuente.

De nada sirve que decidas sacar al bebé de la habitación sin estar segura o por presiones de la gente de tu alrededor si al mínimo quejido de este vas a acudir corriendo y a meterlo en tu cama. Lo único que vamos a conseguir de esta manera es lo contrario a lo que queremos.
Si esto ocurre tres días seguidos el pequeño aprenderá que haciendo lo que hace consigue que lo metas contigo en la cama y lo seguirá haciendo.

Es muy importante estar seguros de lo que queremos. Y por ello tenemos que querer y estar preparados para dar este paso.

Hay personas a las que les cuesta más decidirse que a otras. Por ejemplo si estamos dando el pecho al bebé, es normal que nos resulte más cómodo mantenerlo en el cuarto con nosotros.

O simplemente si tienes miedo de no oír al pequeño si te necesita.

En nuestro caso, yo tenía mucha prisa por sacarle, porque no quería que luego me costara, y me aceleré. Le llevamos a su habitación cuando Raúl sólo tenía mes y medio y tan sólo estuvo fuera una noche.  La razón, muy sencilla. Yo soy sorda, tengo un déficit auditivo considerable, de hecho utilizo aparatos durante el día, pero no cuando duermo, lógicamente.
Esa noche a Raúl le pasó lo que les pasa a muchos bebés a veces, se despertó llorando desconsoladamente. Pero en nuestro caso era la primera vez que le pasaba, con lo que yo no sabía lo normal que era, y me pensé que el niño debía llevar mucho rato despierto y quejándose para haber llegado a ese nivel de llanto. Imaginad la inseguridad que suponía para mí tenerle lejos y pensar que no le oiría si me necesitaba.

Así que Raúl volvió a nuestra habitación otras 3 o 4 semanas más, hasta que comprendí que aquella noche no había sido que yo no me hubiera enterado, y me volví a sentir preparada.

En mi caso no fue nada costoso sacarle de la habitación, porque al ser él tan pequeño, ni se enteraba de si estábamos a su lado o no.

Pero entiendo que no todas las madres le saquen tan pronto y he aquí el quid de la cuestión. ¿Cómo hacerlo para que sea eficaz y nuestro bebé no sufra?

La técnica tiene mucho que ver con alguna entrada anterior en la que explico cómo enseñar a dormir a nuestro bebé.

Es muy importante como expliqué hace días, crear una rutina alrededor de la hora de dormir. El baño, cremitas, la cena, la nana…

Con todo esto conseguimos que el pequeño esté predispuesto para caer rendido. No perdamos de vista, que aunque la habitación cambie, su cuna es la misma.  Con lo cual necesitamos que dentro de la cuna estén sus chupetes, su muñeco de dormir… y todas aquellas cosas que se vayan a mantener con él durante toda la noche.

Una cosa muy importante a la hora de acostarle en su nueva habitación es vuestra seguridad.

Hay que sentirse seguros, para que se lo transmitamos al bebé. Si nosotros dudamos o estamos nerviosos por el cambio, se lo transmitiremos y el sentirá inseguridad y miedo.

Sabed que va a funcionar, todos los niños acaban durmiendo en sus habitaciones cuando sus padres lo deciden, y el vuestro no va a ser menos.

Y una vez que tenemos su cuna con todo lo que tiene que tener, le hemos bañado, ha cenado, le hemos acunado un poquito… le acostamos.

En mi caso, se lo expliqué a Raúl, con voz firme y cariñosa le informé de que a partir de ese momento iba a dormir solito en su habitación, con su muñeco, y que mamá y papá estaban en la habitación de al lado para lo que él pudiera necesitar. Que cada uno tiene su habitación en la casa. Le enseñé dónde duerme Balú (que es nuestro perro), donde dormimos los papis y dónde debe dormir él.

Es de vital importancia que este cambio no coincida con ningún otro cambio importante en la vida de nuestros pequeños. Las cosas de una en una.

No debemos hacerlo cuando está empezando la guardería, o la madre justo ha empezado a trabajar… cualquier cambio les altera de alguna manera, y es mejor no juntarlos.

La habitación no debe ser un lugar extraño para el bebé, por eso es bueno que antes de cambiarle la usemos para jugar con él un ratito por las tardes, para leerle el cuento antes de dormir, o cantarle la nana…

Debemos dejar la puerta entornada, y no dejarle ninguna luz encendida. Tened en cuenta que el pequeño está aprendiendo lo que es dormir solo y si le dejamos la luz encendida del baño por ejemplo, cuando se despierte a media noche y no haya luz llorará porque no entenderá que eso haya cambiado.

Cuando el bebé ya no es tan bebé, es bueno involucrarle en el cambio, es decir, que te ayude durante el día a organizar la que va a ser su habitación, que colabore llevando la cuna a su nuevo cuarto, decorándolo… Podemos animarle a que haga un dibujo para una de las paredes y una vez lo tenga terminado ayudarle a ponerlo en un lugar en el que él lo pueda ver cuando esté tumbado en la cuna. Mientras le vamos explicando que ya es un niño grande y ahora necesita tener su propia habitación.

De esta manera entenderá relativamente que sus cosas ahora están allí, y que esa será su habitación. Esto no quiere decir que por la noche no vaya a quejarse o a lloriquear porque quiere dormir con vosotros, pero por lo menos podremos volver a explicarle que eso es lo que hicimos por la tarde y que él estaba de acuerdo con el cambio. Le podemos “engañar” un poco, diciéndole que ya es de noche y que no podemos cambiar las cosas de sitio en ese momento, porque los vecinos están durmiendo y les podemos molestar, o porque esas cosas sólo las podemos hacer durante el día… Aquí ya entra la imaginación de cada uno de nosotros.

De esta manera el niño se resignará y esperará al día siguiente para cambiar su cuna de sitio. Y evidentemente durante el día no se acordará de que quería volver a vuestra habitación.

Yo no soy partidaria de dejarle llorar, pero esto también depende de la edad del bebé. Cuando un niño ya tiene un añito, sabe cómo “manipularnos” para conseguir lo que quiere.

De esta manera llorará porque sabe que cuando llora mamá viene a su encuentro. En ese momento lo que debemos hacer es, sin dejar que el pequeño nos toque pero sí que nos vea, acercarnos a su cuna y con voz suave y cariñosa, pero a la vez firme explicarle que tiene que dormir en su habitación por las mismas razones que le hayamos dado antes de acostarle o durante la tarde.

Una vez se lo hemos explicado, con un discurso de unos 10 minutos, salimos de la habitación, entornamos la puerta y nos vamos. Da igual que el niño siga llorando, nos vamos y le dejamos solo. Esperamos un par de minutos o tres para ver si se relaja y volvemos a hacer lo mismo. Lo mejor es que vayamos aumentando el tiempo que tardamos en acudir. Si al principio esperamos 3 minutos, después iremos en 5. No es bueno dejar al niño más de 5 minutos.

Si el niño es pequeño, es decir, menor de 6 u 8 meses, todo esto podéis obviarlo, porque no lo necesitaréis. Y si el niño es mayor de esa edad, pero está acostumbrado a acostarse antes que sus padres y en su cuna, tampoco tiene porque suponer un problema el cambio de habitación.

Además si normalmente tiene un intercomunicador a la vista y en su habitación lo tiene también y más o menos en el mismo ángulo, esto le servirá para extrañar aún menos.

Y con todo esto no me queda más que aconsejaros que os arméis de paciencia y aseguraros que no será más de una semana, y ya tirando por lo alto.

En unos días os cuento como me ha ido a mí esta noche y las que vienen, que va a ser la primera en la que le suprimamos la toma nocturna. Hoy estoy resignada a no dormir, ya os lo contaré.