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9 meses: empezando a trastear

Perro y bebe

Pues el tiempo pasa y seguimos creciendo a un ritmo vertiginoso.

En unos días Raúl hará los 9 meses, cómo pasa el tiempo de rápido.

Los cambios a esta edad ya sabéis que son rapidísimos. De un día al siguiente ha aprendido algo nuevo.

Pero los cambios evolutivos son para todos los niños iguales y se escapan a nuestro control, así que no me voy a centrar en ellos.

Lo que nos interesa a nosotras es saber cómo duerme y come, que a fin de cuentas son las cosas que más locas nos suele volver.

En nuestro caso hemos retrocedido unos pasitos en el tema sueño. Desde hace unos 15 días Raúl se despierta bastantes noches en varias ocasiones.
No tengo muy claro si se despierta o simplemente se queja dormido, pero lo cierto es que me toca levantarme, recolocarle y ponerle su chupete.

A penas me lleva unos segundos y él sigue durmiendo, con lo que a mí no me da mucho tiempo a despertarme. De hecho hay mañanas que no recuerdo si me he levantado ni cuantas veces.  Esto no es así todas las noches, aunque sí la mayoría.

Por lo que hemos observado, cuando le damos por la noche un poquito de Apiretal antes de acostarle duerme mejor. Y es que le están saliendo los dientes.

¿A alguna os ha pasado que le salgan los dientes de abajo antes que los de arriba? Me explico: hace tiempo que le salieron los dos paletos de abajo, y cuando estuvimos en el pediatra hará un par de semanas nos dijo que tenía la encía superior muy roja e inflamada y que era cuestión de días que le salieran los paletos de arriba. Pero ante nuestra sorpresa están empezando a asomarle los dos dientes inferiores siguientes.

Teníamos entendido que debían salir los paletos antes, pero se ve que a Raúl se le ha alterado el orden.

El asunto es que al pobre le están empujando todos a la vez, así que por eso supongo que duerme algo peor cuando no le damos Apiretal.

Con el tema de la alimentación, le añadimos la carne de cerdo y cordero como nos indicó el pediatra a los 8 meses. Aunque esta carne no debemos dársela más que cada 10 días.

Y hemos vuelto a introducir el pescado, en mucha menos cantidad y muy poco a poco para intentar que no le de reacción alérgica de nuevo. De momento le va bien. Crucemos los dedos para que siga siendo así.
Ahora cuando haga los 9 meses nos ha pedido el pediatra que le empecemos a introducir los yogures naturales. Cuando lo hayamos probado os cuento cómo le van.

Os dejo una foto de mi pequeño con nuestro maravilloso perro, para que veáis lo genial que es que crezcan juntos.  Espero que os guste.

 

El pediatra: ¿Puedo elegir?

 

pediatra

Ya os he contado que yo dí a luz en la ciudad en la que residen mis suegros y mis padres, y que cuando Raúl tenía mes y medio nos vinimos de nuevo a nuestra casa.

En ese momento buscamos un pediatra lo más cerca posible y comenzamos a ir a las revisiones con él. Quiero que sepáis que no era un pediatra cualquiera, íbamos por recomendación de unos buenos amigos que había llevado allí a sus hijas durante años.

Pues sólo fuimos dos veces. Fue suficiente para darnos cuenta de que aquel no era nuestro pediatra. A mi no me inspiraba ninguna confianza y cuando le comenté el problema de estreñimiento que tenía Raúl le quitó importancia y no me dio ninguna solución.

Así que decidimos buscar otro que, aunque no nos quedara tan cerca de casa (la diferencia es mínima en realidad) nos inspirara la confianza suficiente.

Es posible que muchas madres no se hayan ni planteado esta posibilidad, pero existe en muchos casos.

En España tenemos dos opciones de medicina: pública y privada.

Si vuestros pequeños van  por la Seguridad Social y vivís en un pueblo pequeño en el que tan sólo hay un pediatra, pues la respuesta a esta pregunta de primeras es no. Digo de primeras porque siempre os cabe la posibilidad de llevarle a otro pueblo o de buscar alternativas.

Para el resto de madres que no se encuentren en esta situación os digo que existe la posibilidad de elegir el pediatra y es algo que deberíais de hacer.

Si tenéis un seguro privado es evidente que podéis elegir. Ya sea en vuestra comunidad autónoma o en otra, tenéis un gran abanico de posibilidades.

Y aquellas que viváis en una ciudad o pueblo grande y vayais por la seguridad social, tenéis la posibilidad de pedir que os cambien de pediatra si por lo que sea no os gusta el que se os ha asignado. Es un derecho, así que haced uso de él si lo creéis necesario.

Es básico que la persona que va a acompañaros y guiaros en el desarrollo de vuestros pequeños os transmita seguridad y confianza.

Además de cosas tan evidentes como que los horarios de consulta se adapten a tu ritmo de vida, es importante que su modo de ver la maternidad sea acorde al tuyo.

Hay pediatras que tienen una idea muy clara de cómo tienes que llevar la maternidad y que a lo mejor no encaja para nada con tu modo de verlo, o simplemente no te gusta que te guíen en ciertos temas.

El que es un buen pediatra para unos puede no serlo para otros.

Os animo a que probéis varios antes de decidir con cual os quedáis.

Algo que a nosotros nos conquistó del que hoy es el pediatra de Raúl, fue su modo de explicarnos las cosas. No tiene ninguna prisa, quiere que tengamos claro todo lo que nos dice y se toma el tiempo para ello.

Nos gustó mucho también que le pesa y le mide en todas las consultas, cosa que por lo que hemos visto no todos hacen.

Además tiene ese tono de voz pausado y tranquilizador.

Al final lo que necesitamos los padres y sobre todo los primerizos es alguien en quien depositar todas nuestras dudas y que nos transmita serenidad.

 

7 meses y medio: crece y crece…

bronquiolitis

Antes de nada quiero pediros disculpas por haber estado tantos días sin escribir nada, pero todo tiene una explicación.

Raúl ha estado malo la última semana y media y la verdad es que no he tenido tiempo ni para dormir.

El hace dos viernes empezó con tos y ha ido evolucionando hasta una bronquiolitis. El pobre lo ha pasado muy mal, a penas dormía por las noches por la tos. Pero aún que nos ha costado unos cuantos días, está recuperado y con las pilas cargadas. Aún tiene algo de tos y seguimos con el ventolín pero se encuentra mucho mejor, y vemos en el de nuevo al niño que es.

Os cuento entonces los cambios que hemos ido haciendo en este último mes.bebe_7_meses

Nada más cumplir los 7 meses empezamos a introducir el yogur de leche de continuación. Es cierto que no vivimos en la mejor población para encontrar cosas tan específicas ( un pueblo de 800 habitantes), así que nos ha costado bastante hacernos con ellos. Pero cualquiera de vosotras que viváis en una ciudad, seguro que en cualquier supermercado grande los tenéis. Sabed que estos yogures son o “mi primer Danone” o unos de Nestle que se llamas “Bebé”.

Empezamos dándole un par de cucharadas antes de la comida y de la merienda. El pediatra nos había recomendado que se le dieran de postre, pero a mi me pareció mejor idea dárselo a probar cuando tiene hambre. Así me aseguraba que se lo comiera.

Lo cierto es que al principio no le gustó nada, ponía unas caras muy raras. Pero al cabo de una par de días, en los que cada vez le daba un poquito más que la anterior, ya lo adoraba.

Ahora tengo que pararle, por que si le dejo se alimenta sólo a base de yogur.

Una vez que ya llevaba comiendo el yogur una semanas, le introducimos el pescado. Esto fue al día siguiente de empezar con la tos y creo que por eso le sentó mal. Error mio. Creo que tenía que haber esperado a que se recuperara de su enfermedad antes de meterle nada nuevo a la alimentación, pero no me dí cuenta.

Así que el pescado le dio reacción alérgica. Y os preguntareis: ¿Cómo sabes que fue una reacción alérgica?¿Qué le notaste?

Lo que notamos fue, primero de todo, que el niño tenía dolor de barriga y muchos gases. Se pasó toda la noche llorando y muy incómodo. Y además de eso le apestaba el aliento a pescado, a pesar de que hubieran pasado más de 15 horas desde que lo ingirió.

Con estos datos llamamos al pediatra y él nos confirmó que así era. Había sido una reacción alérgica. Y su recomendación fue lo obvio: Esperar a que se recuperara y volver a intentarlo pasados 10 días, con muy poquita cantidad al principio.

Y en esas estamos. Como os digo Raúl aún se está recuperando a pesar de haberlo superado con éxito, así que probablemente este fin de semana comenzaremos de nuevo con el pescado.

Y pasada una semana de la introducción exitosa del pescado comenzaremos con los cereales con gluten. Pero eso os lo cuento de aquí a un mes.

Con respecto al sueño, os diré que salvo durante la bronquiolitis, que el pobre ha dormido fatal, estamos durmiendo las noches del tirón desde hace al menos un mes.

Así que en eso no tenemos cambios. Sigue durmiéndose solito y descansando como un campeón.

Y ya vueltos a la normalidad, prometo escribir más a menudo, como siempre.

Nuevos cambios: 6 meses y medio

 

papilla verduras

Pasada la Navidad volvemos a la normalidad de nuestro hogar y puedo empezar de nuevo a escribiros.

Esta vez lo hago para contaros los cambios que hemos ido haciendo en este último mes, siguiendo las recomendaciones alimenticias del pediatra y cómo nos han ido.

En la revisión de los 6 meses, el pediatra nos añadió a la dieta las verduras y la carne de pollo y de ternera.

De este modo empezamos la mañana con un biberón con cereales, sin gluten de momento. Para comer toma una papilla de verduritas con pollo o ternera. La merienda sigue siendo las frutas y para cenar nos recomendaba una papilla de cereales como la que antes le dábamos para comer.

Pero os cuento cómo lo hemos ido haciendo nosotros, por que nos lo hemos tomado con más calma.

La introducción de las verduras la hicimos unos días antes de que cumpliera los seis meses, más que nada para que se adaptara al cambio antes de tener que irnos de vacaciones de Navidad. La verdad es que con este niño hemos tenido una suerte tremenda por que le gusta todo, así que no tuvimos ningún problema en que devorara la papilla desde el primer día.

En cambio decidimos que para sustituir el biberón de la noche por la papilla íbamos a esperar un poquito más. Lo cierto es que fue una decisión un poco egoísta… nos encantaba el momento biberón de la noche. Ese momento en el que Raúl se relajaba tanto tomándolo que se nos quedaba dormidito en brazos. Era tal el placer que sentíamos tanto mi marido como yo observándole mientras se lo bebía despacito pero sin pausa que nos daba penita quitárselo.
Así que ese cambio lo hemos hecho hacer a penas 10 días.

Pero a raíz de darle la papilla de la noche nos hemos dado cuenta de una cosa: Raúl duerme mucho mejor. Es cierto que no se relaja tantísimo cenando, pero aunque le cueste 5 minutos más dormirse en la cuna, la verdad es que ha dejado de despertarse por las noches. No sabemos si es por la papilla o por que ha coincidido que ha madurado. Pero estamos encantados de la vida.

Ya sabéis que hasta ahora se despertaba un par de veces por la noche, cosa que solucionábamos sólo con ponerle el chupete en la mayoría de las ocasiones. Pues ahora ya ni eso. Como mucho una vez y ya por la mañana.

Otro gran cambio es que, desde hace cosa de 15 días, ha vuelto a pedir la siesta de la tarde. Ahora a eso de las 18.30 o 19 se duerme sus tres cuartos de hora. Lo cual no nos sorprende, por que de unos días a esta parte no para quieto. Ha empezado a descubrir que con paciencia y mucho esfuerzo es capaz de arrastrarse un poco y alcanzar las cosas y le va cogiendo el gusto.

Así que llega menos cansado a la hora del baño con lo que disfrutamos mucho más todos.

Además hemos decidido sacarle del saco en el que dormía por varias razones. La primera de todas fue por una cuestión de tamaño: tenemos un bebé enorme y ya no entraba. Y la segunda razón es por que creemos que tiene que poder moverse en la cuna, así como acostumbrarse a dormir tapado.

Pero como es evidente no queremos que si se destapa pase frío, ni tener que estar levantándonos para ver si está tapado, así que le hemos comprado sobre pijamas, pijamas manta o pelele manta. Es un gran invento por que el pequeño puede moverse tranquilamente y además está calentito. Aquí os dejo una foto de lo que son, por que yo no tenía ni idea de su existencia. Tengo que agradecerle a una de mis lectoras que me los aconsejara ( Muchas gracias Leyre).

pelele manta

Así que no sabría decirte cual de todos estos cambios es el que ha hecho que nuestro pequeño duerma tan estupendamente bien, pero el caso es que duerme desde las 21.30 hasta las 08.45 del tirón la mayoría de los días.

No quiero cantar victoria que ya sabemos que cualquier cambio que hagamos puede trastocar el sueño de nuestros bebés, pero de momento estoy muy contenta.

El pediatra ya nos ha dejado instrucciones para el séptimo mes, así que cuando hayamos hecho los cambios en la alimentación y veamos el resultado, os lo cuento.

¿Qué tal ha ido la Navidad? Ya sabéis donde estoy.

Empezamos con la cuchara

 

bebe papilla

Hace ya un mes que Raúl empezó a tomar papilla de cereales para comer y la verdad es que, ante nuestro asombro, le encantó desde el primer momento.
Fue muy gracioso ver como, teniendo la boca llena de papilla, no sabía muy bien que hacer con eso. No tenía muy claro que le tocaba tragar. Pero poco a poco fue entrando más papilla para dentro que saliendo de la boca hacia fuera, hasta que entendió que aquello era comida y que tragar no estaba tan mal. Y desde ese momento no deja escapar ni gota.

Lo cierto es que le gustó tanto que el primer día que se la comió, en la merienda se llevó un disgusto horrible cuando vio que le tocaba biberón de nuevo. De hecho apenas merendó ni ceno ese día. Al día siguiente me dispuse a llamar al pediatra, para explicarle lo que nos había pasado y preguntarle si podíamos meter algo de cereal en el resto de biberones, a lo que me contestó como era evidente y ya nos esperábamos, que no. Nos dijo que teníamos dos opciones, empezar a darle la papilla de frutas directamente en ese momento para merendar, o bien insistir y tener paciencia y seguir ofreciendole el biberón, que era lo más recomendable.

Y como paciencia nos sobra, así lo hicimos. Fue cuestión de dos o tres días que nuestro pequeño entendiera que se pusiera como se pusiera, eso era lo que tocaba comer en ese momento.

Por recomendaciones del pediatra, empezamos a hacerle una papilla de frutas hace unos días, ya que se acerca su quinto “cumplemes”. Lo primero que le hemos metido ha sido manzana, naranja, pera y plátano. Por lo visto son las frutas que menos reacciones alérgicas producen, por no decir que no producen reacción alérgica.

Cuando el pediatra nos dio las pautas para la alimentación de nuestro pequeño del cuarto al sexto mes, todo el mundo nos decía lo difícil que era que los niños se comieran las papillas de frutas, que no les gustaban nada y que iba a ser una pelea constante. Así que cuando nos tocó enfrentarnos a su primera merienda con cuchara lo hicimos un poco acojonadillos.

Pero lo cierto es que, aun que ponía  caras de un asco horrible, se lo iba tragando. Del mismo modo, nos costó un par de días que dejara de poner esas caras con cada cucharada.

He de decir que aun que el pediatra no me dijo que lo hiciera, desde el primer día estoy dándole además de la papilla, ya sea la de cereales o la de frutas, un biberón de leche para acompañar. Se lo doy más que nada por que me da la sensación de que eso le tiene que dar sed. No se lo toma todo, pero si que bebe un poco después de terminar la papilla.

Y como este fin de semana vamos a necesitar que una de las abuelas del peque se quede con él por la tarde, ayer y hoy hemos probado a darle un potito.Más que nada por evitarle a la abuela la complicación de pelar y triturar la fruta.  Le hemos comprado el que hemos encontrado en el super, uno de Hero que lleva mandarina, plátano y pera. Y os puedo asegurar que le gusta más que los que le hago yo.

Mañana y pasado vamos a probar a darle otro que también es de Hero y que lleva también melocotón.

El pediatra nos explicó que después de llevar dandole manzana, naranja, platano y pera una semana, debíamos empezar a meter nuevas frutas, de una en una, para ver si le causan reacción. Así que vamos a empezar por el melocotón.
Empezamos por esta fruta por que es el potito que tenemos a mano, pero creo que recomiendan empezar por las que no tienen pelitos.

El otro día tuvimos visita, una prima de mi marido estuvo en casa.

Ella me preguntaba, igual que ha hecho mi marido en varias ocasiones,  cómo hacía para que Raúl comiera tan bien, tan contento.
Y mi respuesta es muy sencilla: todo está en nuestra actitud.

Todo lo que sentimos se lo transmitimos a los niños. Si estamos inseguros el niño se siente inseguro. En cambio si sonreímos al pequeño, y hacemos comentarios positivos del estilo a :”mmm, que rico lo que te da mami”, el pequeño se sentirá seguro y animado a probar todo lo que le demos.

En cuanto sigamos añadiendo nuevos elementos a la alimentación de nuestro pequeño os lo voy contando, a ver como los va tolerando.