Aprendiendo a dormir de nuevo

bebe llorando

Como ya os conté en la entrada anterior, Raúl ha tenido una bronquiolitis y ha estado malo alrededor de dos semanas.

Como consecuencia de la congestión, dormir por la noche le costaba mucho.No le costaba el hecho de dormirse, sino que se despertaba cada pocas horas y lloraba. Lo único que le calmaba era que le cogiéramos en brazos y le acunaramos. La verdad es que cuando tienes un bebé tan pequeño malito que sólo quiere tenerte cerca, da mucha penita. Así que como es lógico, durante noches le cogimos en brazos y le dormimos cada vez que se despertaba. Hubo noches que incluso Raúl durmió horas encima de mi, por que nada más sentía que le ibamos a dejar en la cuna, por muy dormido que estuviera, se echaba a llorar de nuevo desconsoladamente.

Podéis imaginar el cansancio que esto supuso, tanto para él, que no descansaba ni la mitad de la noche, como para mi.

Pero es nuestro deber como padres consolarlos cuando se encuentran mal y así lo hemos hecho, como os digo, durante casi dos semanas.

Por suerte, Raúl se encuentra estupendamente desde hace dos días ya. Pero parece que en estos días, se le ha olvidado que antes de estar malito dormía el solo y del tirón toda la noche. Ahora llora y quiere que le cojamos todo el tiempo. Así que nos ha tocado enseñarle a dormir de nuevo.

Para empezar hemos optado por no cogerle. Lo que hacemos es dejarle en la cuna por la noche, y aunque proteste, no le cogemos. Sólo entramos en la habitación, nos acercamos a la cuna, le recolocamos, le tapamos y le explicamos que le toca dormir y que lo tiene que hacer el solito.

Habéis leido bien! Le recolocamos. Porque como ahora ya se mueve mucho más, cuando llora en la cuna, se impulsa con los pies hacia arriba, o se da la vuelta y se pone boca abajo, o se pone de rodillas, o intenta ponerse de pie… Todo esto sin parar de llorar o de quejarse.

Y aguantamos. Le dejamos llorar, entrando de vez en cuando para recolocarlo todo y explicárselo de nuevo. Entramos realmente para que sepa que estamos ahí y que no le hemos abandonado. Aunque en realidad tenemos comprobado que cuando nos ve es cuando más llora.

Así hemos hecho un par de noches ya. Y cada vez tarda menos en dormirse. De hecho para las siestas ya sólo protesta un poco cuando lo posamos en la cuna y directamente se duerme. Es peor cuando se despierta por la noche, le cuesta más rato dormirse, pero lo acaba haciendo.

Además tenemos comprobado que cuando le dormíamos nosotros en brazos, aguantaba mucho menos tiempo dormido, se despertaba pasadas como mucho un par de horas. Esto ocurre por que cuando se despierta a media noche, cosa que hacemos todos aún no recordándolo, las cosas no están como cuando él se quedó dormido. Por eso os digo siempre que es muy importante que los pequeños se duerman solitos en su cuna, o en el lugar donde se van a despertar.

Y otra cosa de la que nos hemos dado cuenta estos días, es que Raúl se despierta llorando cuando se duerme encima de nosotros o en nuestra cama. En cambio lo hace contentísimo cuando está en su cuna. Imagino que es una cuestión de costumbre y de seguridad. No ha dormido nunca con nosotros en la cama ni en otro sitio que no sea su cuna, o una cama en la que tiene las mismas cosas que en su cuna. Y al despertarse en un lugar extraño, sin su muñeco, lo extraña.

Seguiremos con nuestra técnica, pero ya os adelanto que no creo que nos cueste más de un par de noches. Os lo cuento más adelante.