Archivos mensuales: junio 2016

Un año: celebrando su primer cumpleaños

un año

 

Pues ha llegado el día. Raúl ha cumplido un año. Su primer año de muchos. Y supongo que como todas las madres del mundo, días antes me plantee que era lo más apropiado para la celebración de su día.

Con un año los niños son aún muy pequeños para entender lo que se celebra ni por qué hay tanta gente a su alrededor demandando su atención.

Así que lo más adecuado para esta edad es hacer la celebración lo menos “alterante” posible. Lo más adecuado es hacerla en casa del propio niño, ya que es un lugar en el que se siente seguro, en el que el pequeño está en su salsa.

Además es bueno que se vea rodeado de su familia más cercana: abuelos, tios y primos, y si tiene, de algún amigo conocido. Los peques estarán encantados de ser el centro de atención, pero siempre dentro de la seguridad de su casa.

Así que teniendo en cuenta todo esto, le organizamos un fin de semana familiar. Vinieron sus abuelos y sus tíos, los alojamos a todos como pudimos, sofás incluidos y nos preparamos para hacer barbacoas y comidas familiares.

Y lo cierto es que Raúl estuvo de lo más a gusto y muy entretenido todo el fin de semana.

Caminando de la mano de quien tuviera cerca en ese momento hasta agotarnos a todos.

Las despedidas el domingo fueron la peor parte para él, que creo que no entendía por qué se tenían que marchar. Con cada coche que arrancaba gritaba y llamaba a sus ocupantes. No llegó a llorar, pero yo creo que únicamente porque no es su estilo de queja.

En lo que al desarrollo se refiere, como os digo ya camina agarrado de la mano. Es más, si estás sentada y él quiere ir a algún lado, viene y te agarra del dedo y tira de ti  y te guia para que le lleves.

Ya hay situaciones en las que sin darse cuenta se queda de pie sin ningún apoyo hasta que se entera de que está él solo, y se sienta corriendo como asustado por si se cae.

Empieza a imitar palabras como galleta, adios, agua… pero vamos, que le entendemos por costumbre y porque señala.

Las noches van bien, casi todas las hace del tirón, salvo alguna que se despierta una o dos veces, pero lo justo para ponerle el chupete y tumbarle de nuevo.

Las siestas las está empezando a alargar. Ya sabéis que desde el principio las siestas de Raúl duraban 45 minutos de reloj (siempre hemos bromeado diciendo que era como si tuviera un despertador interno). Pues últimamente las duerme de una hora u hora y media.  Duerme dos siestas al día, una a media mañana, sobre las 11 u 11.30 y la otra después de comer, alrededor de las 15.

Ayer le pusieron las vacunas de los 12 meses y mañana nos toca ir al pediatra y me imagino que los cambios en la alimentación. Así que ya os contaré lo que nos toca meterle ahora.