Archivos mensuales: abril 2016

Rutina horaria: ayudando a Y.L.L.

 

rutina horaria

“Hola  necesito k m ayudes con una bebe de 4 meses k no duerme sola toma bibe cada 4 hrs y a partir de hoy cereales k rutina horaria sería la más indicada y cómo lograr k duerme sola gracias”

Y.L.L.

Lo primero es darte las gracias por confiar en mi. Voy a intentar explicarte como lo hicimos nosotros.

Lo primero que me preguntas es por la rutina horaria. En este caso te diré que la mejor rutina horaria es la que mejor te encaje a ti. Es decir, si le tienes que dar cada 4 horas, procura que la primera toma nocturna te cuadre con la hora a la que te acuestas. De esa manera tan solo tendrás que levantarte una vez desde que te duermas.

En nuestro caso marcamos el horario empezando a las 8 de la mañana. Así el desayuno se lo dábamos a las 8, la comida a las 12, merienda a las 4, cena a las 8 y nos encajaba perfecto para darle la toma de las 12 de la noche cuando nos acostábamos y tan sólo teníamos que levantarnos a las 4 de la mañana para volver a alimentar a nuestro bebé.

Pero como te digo, lo que tienes que hacer es cuadrarlo con tus horarios, para que te permita dormir lo más posible.

Si todavía duerme con vosotros en vuestra habitación, es un buen momento para que os planteéis hacer el cambio a la suya propia.

Se que parece muy chiquitina y que os dará penita, pero si dejáis pasar demasiado tiempo será mucho más difícil para ella.  Pensad que de momento la pequeña no se entera de mucho. No sabe si estáis a su lado o no. Con lo cual si para ella lo normal cuando se empieza a enterar es dormir en su cuarto ella sola, no habrá dramas después.

Ahora vamos al tema más complicado. ¿Cómo conseguir que se duerma sola?

No sé qué técnica usarás tú para que se duerma, pero me imagino que como todo el mundo… acunarla hasta que se queda frita.

En mi caso lo que hice para enseñarle a dormir solo fue lo siguiente.

Primero crear una rutina, es decir, una secuencia de cosas que suceden todos los días de igual manera antes de irse a la cuna a dormir.

Empezamos con un bañito, le damos las cremitas, le ponemos el pijama y le damos el biberón de las 8. Después le acunamos y le cantamos para que se duerma.

Pero aquí viene la gran diferencia, no le dormimos del todo. Le acunamos para que se duerma y cuando vemos que está a punto de dormirse, pero sin haber llegado todavía a ello, la posamos en la cuna.

Muy probablemente se va a despertar y a quejar. Así que volvemos a repetir la misma historia.

La acunamos de nuevo hasta que esté a punto y la posamos de nuevo.

Esto puede repetirse 4 o 5 veces como mucho, normalmente acaban rindiéndose antes. La primera noche es la más difícil, porque la niña está acostumbrada a dormirse en tus brazos, pero a medida que pasen los días verás que cada vez te cuesta menos que se quede dormida sola. Una vez que veas que la niña lo entiende y que cuando la posas a punto de dormirse no se queja, sino que se duerme y ya está, empieza a posarla un poquito antes. Y así poquito a poquito, verás como en menos de 20 días está tu pequeña durmiéndose sola.

De todas las maneras, te recomiendo que leas las publicaciones que tengo sobre aumentar horas de sueño. Puedes ponerlo en el buscador del blog. O si prefieres, entra en la categoría de dormir, que ahí encontrarás muchas cosas relacionadas con esto. Estoy segura de que te ayudarán también.

Ante cualquier duda, ya sabes donde encontrarme.

 

 

10 meses: derrochando energía

 

10 meses

Lo primero quiero pediros disculpas por no escribir más a menudo. Os aseguro que me encantaría, pero Raúl me absorbe cada minuto del día. Y cuando por fin se queda dormido no me queda energía ni ganas.

Os cuento que esta semana que viene cumple los 10 meses y está hecho un terremoto.

Últimamente, como ya os comenté en alguna entrada anterior, está bastante fastidiadillo con los dientes. Pero nada que no vayamos solucionando con un poco de apiretal para dormir y con algún que otro día gruñón.

Por fin parece que quiere empezar a asomarle uno de los paletos de arriba. Abajo ya tiene los dos paletos y el del lado derecho de uno de ellos y asoma el del otro lado.

Así que podéis imaginaros cómo está cuando le empujan a la vez el de arriba y el de abajo.

Pero bueno, con mucho cariño y muchos mimos vamos superándolo.

Las noches desde hace un mes aproximadamente son una verdadera bendición. Se duerme a eso de las 21.30 y no volvemos a saber nada de él hasta las 8.30 o 9.00 de la mañana. Salvo un dos noches que hemos tenido un poco más revueltas, por culpa de los dientes como os digo, el resto descansamos divinamente.

Siestas tan sólo está durmiendo dos, una a media mañana y la de después de comer. Y la verdad es que es increíble la energía que tiene el tío toda la tarde.

Por otro lado en menos de un mes empiezo a trabajar, así que nos estamos enfrentando a la dura tarea de encontrar una niñera de nuestra confianza.

Os recuerdo que vivimos a casi 4 horas de nuestra familia, con lo cual en nuestro lugar de residencia no tenemos ni abuelos, ni tíos, ni nada que se le pueda parecer.

Así que ahí vamos, haciendo entrevistas y descartando candidatas.

Cualquier madre o padre que haya pasado por esto sabrá de lo que hablo. Creo que es una de las cosas más difíciles que nos va a tocar decidir desde que nació Raúl.

Es algo muy complicado, ¿a quien le confías el bienestar de tu hijo? Y ya no sólo es tu hijo, que evidentemente es lo más importante, sino también ¿a quién metes en tu casa?

En nuestro caso estamos bastante tranquilos porque tenemos un perro grande, ya os lo he enseñado en alguna foto, que cuida de Raúl como si fuera su propio cachorro. Está claro que daño no le van a hacer, por la cuenta que les trae, pero aún así…

Con respecto al desarrollo de Raúl, va a toda velocidad el tío. Gatea a un ritmo imposible de alcanzar caminando a un ritmo normal. Y sobre todo cuando tiene pensada alguna maldad que hacer. Como dice mi marido parece un dragón de komodo corriendo. Tendríais que ver como va hacia las escaleras en cuanto ve que no hay barrera que le impida empezar a subirlas a toda velocidad.

Cada vez es más estable de pie y se sujeta menos a las cosas. Pero como no tenemos ninguna intención de ayudarle a caminar, aún tardará.

Mañana nos vamos de viaje unos días, así que a la vuelta os cuento qué tal se nos han dado las vacaciones y como nos hemos ido apañando a los distintos sitios a los que vamos.

 

 

 

 

¿ Cuántos hijos tener ?

 

bebes

 

Hoy ha llegado a mi un absurdo test de  esos que circulan por el Facebook que se titulaba: ¿Cuántos hijos deberías tener?

Evidentemente las preguntas más tontas que podáis imaginar: ¿cuántos brazos tienes? ¿cuánto necesitas dormir?

Pero después de hacerlo y que me dijera que yo debería tener 11 hijos (creo que mi madre no me dio en los genes tantas toneladas de paciencia), me ha parecido un buen tema para tratar aquí.

Es algo que mucha gente te pregunta cuando te quedas embarazada o tienes tu primer bebé. Hay personas que lo tienen muy claro y otras que no tanto.

¿Pero que es lo mejor? ¿Existe un número perfecto de hijos? ¿Cuántos hijos debemos tener?

A todo esto la respuesta es muy sencilla: cada uno debe tener lo hijos que le de la real gana.

No hay un número perfecto de hijos. En mi casa hemos sido 3 hermanas y os aseguro que igual de felices que en casa de mi marido que han sido dos hermanos.

Desde mi humilde opinión, creo que es algo muy bonito tener hermanos, por lo que yo no tendría un único hijo. Los que hemos tenido hermanos en los que apoyarnos y con los que discutir sabemos lo que es, y creo que ningún niño debería ser privado de esta experiencia. Pero recalco que esto es una opinión, nada más.

A día de hoy sabemos que el hecho de ser hij@ únic@ no marca para nada la personalidad de nuestr@ hijo@, ni sus relaciones futuras. Realmente lo que lo marca es la educación que l@s niñ@s reciban de sus padres, sean uno o tres hermanos.

Lo único negativo de ser hij@ únic@ es que todas las expectativas recaen sobre él/ ella, y esto a la larga y si no se trabaja bien por parte de los padres, puede suponer un gran peso.

Creo que lo único que nos debemos plantear los padres a la hora de decidir cuántos hijos debemos o queremos tener, es si económicamente podremos darles las oportunidades que queremos.

A partir de ahí, tener uno, dos, tres o cinco hijos es una decisión personal y de pareja. Y os animo a que no permitáis que nadie más que vosotros se meta en esta decisión.