Archivos mensuales: marzo 2016

Convulsión febril

 

convulsión febril

 

Hoy me gustaría hablaros de algo que hasta hace unos días ni siquiera sabía que existiera.

Supongo que muchas de vosotras estaréis igual que yo, y creo que es necesario que sepamos lo que es y qué debemos hacer si nos ocurre.

Yo me he enterado porque le ha pasado a la niña de mi vecina, y la verdad es que cuando me lo contaba tenía que esforzarme por contener las lágrimas.

Primero os explicaré de qué se trata.

La convulsión febril es algo que aparece entre los 6 meses y 8 años de edad. Es algo hereditario y que una vez nuestros pequeños lo han tenido una vez, se puede repetir hasta los 8 años.

A diferencia de la creencia popular, no es necesario que aparezca una fiebre muy alta, a partir de 38º puede darse.

Una convulsión febril puede provocar reacciones tan suaves como trabar los ojos o agarrotamiento de las extremidades, o tan alarmante como una convulsión generalizada con tirones y movimientos espasmódicos repentinos que involucran todo el cuerpo. Las convulsiones febriles usualmente duran menos de dos o tres minutos, y comúnmente el comportamiento del niño regresa rápidamente a la normalidad.” 

Aparece entre el 2 y el 4 % de los niños y niñas.

¿Y cómo lo afrontamos como padres?

Lo primero que tenemos que hacer es no perder los nervios. Respirar profundo y pensar fríamente. Ya tendremos tiempo de desmoronarnos cuando todo haya pasado.

Si tenemos posibilidad, llevar a nuestr@ hij@ a urgencias y que sean los médicos los que se encarguen de ell@s.

Aún que haya sido un par de minutos nada más, yo  os recomiendo que los llevéis al médico de igual manera, porque como os digo, se puede volver a repetir y es bueno que os den las instrucciones médicas por si esto ocurre.

Puede ser algo muy traumático para aquellos que lo vean desde fuera. No os preocupéis por el menor al que le está pasando a este nivel, ya que lo normal es que no recuerden nada de lo que les ha pasado. Pero si hay que tener en cuenta a hermanos o primos o amigos de l@s niñ@s que puedan estar presentes.

Procurad en la medida de lo posible evitar que menores estén presentes tanto durante la convulsión como durante la reanimación.

La sensación, si la convulsión dura más de dos minutos, es de que nuestr@ pequeñ@ se va a morir. Tranquilas que eso no va a pasar. Pero quiero que entendáis que si esa es la sensación de un adulto, para un niño puede ser algo que le marque de por vida.

¿Alguna ha pasado por ello y quiere compartir su experiencia con nosotras?

 

 

Enfrentándonos a la maternidad

maternidad

Anoche estuve hablando con una buena amiga que ha sido mami hace apenas dos meses. En su caso la maternidad hasta ahora no ha sido un camino de rosas. Si, se lo que estáis pensando, como en la mayoría de los casos, solo que en el suyo peor aún.

A su pequeña la han tenido que tener hospitalizada prácticamente todo el primer mes por un problema de salud importante. De hecho sigue con medicación y no saben hasta cuando tendrá que seguir así.

Pero sobre este problema os hablaré otro día, o si ella se anima, quizá os lo cuente de primera mano.

Después de hablar con ella anoche, volví a sentir eso que ahora veo tan lejano. Esas primeras sensaciones, esos primeros sentimientos… esa angustia por el cambio de vida.

Ella es una mujer muy positiva y muy animada, y creo que por eso le va a ir genial a su pequeña. Lo cierto es que cuando descolgó el teléfono y le pregunté como estaba, su respuesta me pareció de lo más sincera: Aquí, intentando entenderme con esta muchacha.

Y es que es real. Cuando nuestros bebes nacen, lo único que intentamos constantemente es entenderles.

Parece que ser madre es algo innato, que te va a salir solo, que vas a saber qué hacer en cada momento. Pero nada más lejos de la realidad.

Las que hayáis pasado por esto sabéis lo complicados que son esos primeros días o incluso meses. Yo siempre digo que empezamos a disfrutar de la maternidad y la paternidad a los 3 meses de vida.

Es más si me apuráis os diría que lo mejor empieza a los 6 meses, cuando los pequeños empiezan a hacer cosas y a relacionarse más activamente con nosotros.

Para todas aquellas que no hayáis pasado por esto, pero que estéis a punto, mucho ánimo. No os desesperéis cuando no sepáis lo que le pasa a vuestr@s pequeñ@s.

Nosotros íbamos probando: ¿tendrá frío? Le tapábamos. ¿Tendrá calor? Le destapábamos. ¿Le dolerá la tripa?¿Tendrá gases? Le dábamos masajitos en la barriga. Y para lo último siempre dejábamos lo de la comida.

Con el tiempo os iréis dando cuenta que comprendéis sus quejidos, y los consejos que al principio os venían genial, os irán ayudando cada vez menos.

Sobre todo procurad no agobiaros demasiado y dejaros ayudar. Parece una tontería, pero el simple hecho de tener a alguien cerca que pueda quedarse pendiente de vuestr@ pequeñ@ mientras os dais una ducha, es una bendición.

Se que asusta. Pero no os preocupéis que todo pasa. Esa incertidumbre del principio la vivimos todas. Pensad que si millones de madres lo han hecho, vosotras no vais a ser menos.

Mucho ánimo! Que lo vais a hacer genial!

 

9 meses: empezando a trastear

Perro y bebe

Pues el tiempo pasa y seguimos creciendo a un ritmo vertiginoso.

En unos días Raúl hará los 9 meses, cómo pasa el tiempo de rápido.

Los cambios a esta edad ya sabéis que son rapidísimos. De un día al siguiente ha aprendido algo nuevo.

Pero los cambios evolutivos son para todos los niños iguales y se escapan a nuestro control, así que no me voy a centrar en ellos.

Lo que nos interesa a nosotras es saber cómo duerme y come, que a fin de cuentas son las cosas que más locas nos suele volver.

En nuestro caso hemos retrocedido unos pasitos en el tema sueño. Desde hace unos 15 días Raúl se despierta bastantes noches en varias ocasiones.
No tengo muy claro si se despierta o simplemente se queja dormido, pero lo cierto es que me toca levantarme, recolocarle y ponerle su chupete.

A penas me lleva unos segundos y él sigue durmiendo, con lo que a mí no me da mucho tiempo a despertarme. De hecho hay mañanas que no recuerdo si me he levantado ni cuantas veces.  Esto no es así todas las noches, aunque sí la mayoría.

Por lo que hemos observado, cuando le damos por la noche un poquito de Apiretal antes de acostarle duerme mejor. Y es que le están saliendo los dientes.

¿A alguna os ha pasado que le salgan los dientes de abajo antes que los de arriba? Me explico: hace tiempo que le salieron los dos paletos de abajo, y cuando estuvimos en el pediatra hará un par de semanas nos dijo que tenía la encía superior muy roja e inflamada y que era cuestión de días que le salieran los paletos de arriba. Pero ante nuestra sorpresa están empezando a asomarle los dos dientes inferiores siguientes.

Teníamos entendido que debían salir los paletos antes, pero se ve que a Raúl se le ha alterado el orden.

El asunto es que al pobre le están empujando todos a la vez, así que por eso supongo que duerme algo peor cuando no le damos Apiretal.

Con el tema de la alimentación, le añadimos la carne de cerdo y cordero como nos indicó el pediatra a los 8 meses. Aunque esta carne no debemos dársela más que cada 10 días.

Y hemos vuelto a introducir el pescado, en mucha menos cantidad y muy poco a poco para intentar que no le de reacción alérgica de nuevo. De momento le va bien. Crucemos los dedos para que siga siendo así.
Ahora cuando haga los 9 meses nos ha pedido el pediatra que le empecemos a introducir los yogures naturales. Cuando lo hayamos probado os cuento cómo le van.

Os dejo una foto de mi pequeño con nuestro maravilloso perro, para que veáis lo genial que es que crezcan juntos.  Espero que os guste.

 

Viajar: bebé a bordo

bebe a bordo

Pasa el tiempo volando.

Ayer por la tarde, tuve una sensación increible. Por un momento me transporté a un viaje que hice con Raúl cuando tenía 3 meses. Fue el viaje más largo de mi vida… y tan sólo recorrimos 200 km. Un viaje que normalmente hubiera hecho en dos horas como mucho, lo hicimos en casi seis.

¿Por qué? Porque Raúl no dejaba de llorar. Os aseguro que fui parando cada salida de la autovía, porque el pequeño en cuanto dejaba de verme se ponía a llorar. Pero un llanto desesperado que no podéis haceros una idea. Las primeras veces pensé, si le dejo llorar se cansará y se dormirá. Pero no fue así. Cuando paré parecía que se iba a ahogar de lo que lloraba.

Y ayer, mientras recordaba aquel caótico y estresante viaje, me parecía que hubieran pasado siglos desde aquello.

Y es que en esos momento mi marido iba en la parte de atrás con Raúl, más que nada porque no queríamos que se durmiera, no porque nos necesite para nada.

Al principio el pequeño si necesitaba que estuviéramos con él atrás simplemente por saber que estábamos ahí. Pero en cuanto entendió que nosotros íbamos en el coche, sólo que en la parte de delante, dejó de necesitarnos.

Así que nosotros viajamos cada uno en nuestro sitio. Y cada día se nos da mejor viajar.

Lo cierto es que los viajes largos, como cuando vamos a ver a los abuelos que nos lleva cerca de 4 horas, los hacemos de noche, después de que Raúl se haya bañado y cenado. De este modo el pequeño se queda dormido y no se entera.  Nos parece el modo más práctico y cómodo para todos de viajar.

Y el resto de viajes los hacemos con él despierto. A día de hoy ya aguanta los viajes de hasta una hora perfectamente.

Nosotros hemos optado por no ponerle dvd ni esas cosas. Creemos que es bueno que aprenda a entretenerse solo. Así que lo único que llevamos siempre en el coche es un juguete de colgar que si tira de una de sus partes canta distintas canciones. Algo así:

 

juguete bebe

 

De momento Raúl viaja en el grupo cero, pero en unos días le pasaremos a la silla del grupo 1, ya os contaré qué tal el cambio.

¿Qué tal llevan vuestros pequeños los viajes?