10 meses: derrochando energía

 

10 meses

Lo primero quiero pediros disculpas por no escribir más a menudo. Os aseguro que me encantaría, pero Raúl me absorbe cada minuto del día. Y cuando por fin se queda dormido no me queda energía ni ganas.

Os cuento que esta semana que viene cumple los 10 meses y está hecho un terremoto.

Últimamente, como ya os comenté en alguna entrada anterior, está bastante fastidiadillo con los dientes. Pero nada que no vayamos solucionando con un poco de apiretal para dormir y con algún que otro día gruñón.

Por fin parece que quiere empezar a asomarle uno de los paletos de arriba. Abajo ya tiene los dos paletos y el del lado derecho de uno de ellos y asoma el del otro lado.

Así que podéis imaginaros cómo está cuando le empujan a la vez el de arriba y el de abajo.

Pero bueno, con mucho cariño y muchos mimos vamos superándolo.

Las noches desde hace un mes aproximadamente son una verdadera bendición. Se duerme a eso de las 21.30 y no volvemos a saber nada de él hasta las 8.30 o 9.00 de la mañana. Salvo un dos noches que hemos tenido un poco más revueltas, por culpa de los dientes como os digo, el resto descansamos divinamente.

Siestas tan sólo está durmiendo dos, una a media mañana y la de después de comer. Y la verdad es que es increíble la energía que tiene el tío toda la tarde.

Por otro lado en menos de un mes empiezo a trabajar, así que nos estamos enfrentando a la dura tarea de encontrar una niñera de nuestra confianza.

Os recuerdo que vivimos a casi 4 horas de nuestra familia, con lo cual en nuestro lugar de residencia no tenemos ni abuelos, ni tíos, ni nada que se le pueda parecer.

Así que ahí vamos, haciendo entrevistas y descartando candidatas.

Cualquier madre o padre que haya pasado por esto sabrá de lo que hablo. Creo que es una de las cosas más difíciles que nos va a tocar decidir desde que nació Raúl.

Es algo muy complicado, ¿a quien le confías el bienestar de tu hijo? Y ya no sólo es tu hijo, que evidentemente es lo más importante, sino también ¿a quién metes en tu casa?

En nuestro caso estamos bastante tranquilos porque tenemos un perro grande, ya os lo he enseñado en alguna foto, que cuida de Raúl como si fuera su propio cachorro. Está claro que daño no le van a hacer, por la cuenta que les trae, pero aún así…

Con respecto al desarrollo de Raúl, va a toda velocidad el tío. Gatea a un ritmo imposible de alcanzar caminando a un ritmo normal. Y sobre todo cuando tiene pensada alguna maldad que hacer. Como dice mi marido parece un dragón de komodo corriendo. Tendríais que ver como va hacia las escaleras en cuanto ve que no hay barrera que le impida empezar a subirlas a toda velocidad.

Cada vez es más estable de pie y se sujeta menos a las cosas. Pero como no tenemos ninguna intención de ayudarle a caminar, aún tardará.

Mañana nos vamos de viaje unos días, así que a la vuelta os cuento qué tal se nos han dado las vacaciones y como nos hemos ido apañando a los distintos sitios a los que vamos.